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Actualidad Opinión

WhatsApp y los metadatos, el origen del dilema.

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Dr. Santiago Acurio Del Pino

Abogado en libre ejercicio, Experto en Derecho Informático.

El derecho a la intimidad y la protección de datos personales constituyen un tema que ha tomado una fuerza vital en las últimas décadas, no porque su trasgresión se esté produciendo de manera repetida y cotidianamente –pues debemos reconocer que el hombre ha visto violada su privacidad desde tiempos inmemoriales-, sino porque el avance tecnológico y principalmente el uso masivo de las tecnologías informáticas cada vez más sofisticado nos expone al peligro y riesgo de ser víctimas de la violación de nuestro derecho a la intimidad, y mala utilización de nuestros datos personales, por lo que en estos tiempos podemos afirmar que estos derechos derivados de la personalidad son cada día más violentados o corren peligro de serlo. Pero por qué sucede esto, y la respuesta es que la tecnología nos acerca, es decir con ella rompemos las barreras del tiempo y de la distancia, creando un nuevo lugar para interrelacionarnos llamado ciberespacio. 

Entonces en el ciberespacio, en la red, las personas comparten su yo virtual, su yo digital, esa presencia digital se alimenta y se construye de los datos que nosotros generamos, que nosotros comunicamos en nuestras interacciones, con otras personas en la red, con otras aplicaciones, con lo que buscamos, con lo que leemos, vemos, oímos y compartimos, dando forma a una comunidad digital, creando un ecosistema, dando vida cada día a la llamada “sociedad de la información”[1].

Dentro de ese ecosistema digital, las comunicaciones son vitales, ya que es la forma de interrelacionarnos, de crear y compartir contenido. Es así que ahora la tecnología nos brinda muchas formas de comunicación, podemos elegir, usar nuestro el teléfono, tableta, o computadora y realizar vídeo llamadas, chatear, realizar vídeo conferencias, usar redes sociales, etc.

Una de esas formas de comunicación es el uso del chat, a través de servicios de mensajería instantánea. El más popular es WhatsApp, que es un servicio de mensajería en forma de aplicación para teléfonos inteligentes que nos permite comunicarnos mediante mensajes de texto, hacer vídeo llamadas, mandar fotografías, vídeos, animaciones. Desde el año 2014 le pertenece a Facebook. 

El 4 de enero del 2021, WhatsApp, comunico a sus usuarios la existencia de unas nuevas condiciones de uso de la aplicación, estas nuevas condiciones, iban a ser puestas en vigencia el 8 de febrero de este año, si los usuarios no las aceptaban hasta esa fecha, no podrían seguir usando la aplicación. Entre las nuevas condiciones informaban de forma explicita que los datos de WhatsApp se compartirían con Facebook. Estos anuncios hicieron que muchas personas, repensaran el uso de WhatsApp como su aplicación de mensajería, dada las implicaciones sobre el uso de sus datos o más específicamente los metadatos[2] de su actividad, lo que supuso el aumento de las descargas de otras aplicaciones como TELEGRAM y SIGNAL.

Pero que son entonces los metadatos, pues son los datos de los datos para hacerlo de forma sencilla. Los metadatos son omnipresentes en los sistemas de información y se presentan en muchas formas. Las características principales de la mayoría de las aplicaciones y programas que utilizamos a diario se basan en metadatos. La gente escucha música a través de Spotify; publicar fotos en Instagram; localizar video en YouTube; publicar contenido en Facebook; conectarse con otros por correo electrónico, mensajes de texto y redes sociales; y almacenar largas listas de contactos en sus dispositivos móviles. Todo este contenido viene con metadatos: información sobre la creación del elemento, nombre, tema, características y similares. Los metadatos son clave para la funcionalidad de los sistemas que contienen contenido, que permite a los usuarios encontrar elementos de interés, registrar información esencial sobre ellos y compartir esa información con otros[3].

Desde que Facebook compró WhatsApp su finalidad era de transformar el modelo de negocio de un servicio de mensajería a uno de comercio electrónico, y como se dice si el servicio es gratuito el producto es el usuario. Así que ese producto son los metadatos de la actividad de los usuarios, los que permiten realizar campañas de márquetin directo a grupos de usuarios específicos, identificados por sus gustos, preferencias, y la interacción con otros usuarios. Entonces el negocio esta en vender esos metadatos a terceros y así generar grandes ganancias. Pero claro esos datos no se pueden monetizar sin el consentimiento del usuario, para ello debemos aceptar los nuevos términos y condiciones, eso claro solo aplica para aquellos países que no tienen una Ley de Protección de Datos Personales que limiten el uso abusivo de los metadatos que al final del día son Datos Personales que deben ser protegidos por disposición Constitucional (Art. 66 numeral 19), pero que sus principios no se encuentran desarrollados en la legislación, uno de los temas pendientes en la Asamblea Nacional.     

Eso es lo que pretendía Facebook dueño de WhatsApp con sus nuevas condiciones de uso, pero claro esta situación provocó una avalancha de cuestionamientos, lo que hizo retroceder a WhatsApp en la aplicación de estas nuevas condiciones, retrasándolas hasta mayo de este año.

Ahora que van hacer los usuarios de WhatsApp, eso incumbe de cada uno de ellos, ya que de ellos depende si siguen usando este servicio de mensajería instantánea o optan por la competencia, como Telegram o Signal. Para ello deberán tomar en cuenta la seguridad que brindan estas aplicaciones, así como su facilidad de uso e instalación, los datos personales que se requieren para su funcionamiento, como número telefónico, geolocalización, etc.[4]

Por ahora nos toca esperar a ver que pasa con las condiciones de uso y términos que WhatsApp hasta mayo de este año, puede ser que la presión popular evidenciada a través de las redes sociales, haga replantear a Facebook sus intenciones. La necesidad de que nuestro país cuente con un marco normativo adecuado en la protección de datos personales es urgente, hasta tanto es el usuario quien debe evaluar que servicio de mensajería que le conviene, esa decisión debe ser informada, tomando en cuenta no solo los aspectos técnicos, de seguridad y privacidad, si no también el costo oculto que tienen estos servicios de mensajería ya que Telegran y Signal no generan ingresos, por si mismas, y como se dijo antes, si el servicio es gratuito, el producto eres tú.  

Referencias


[1] Es una sociedad en la que la creación, distribución y manipulación de la información forman parte importante de las actividades culturales y económicas, es decir es un estadio del desarrollo social caracterizado por la capacidad de los ciudadanos, el sector público y el empresarial para compartir, generar, adquirir y procesar cualquier clase de información por medio de las tecnologías de la información y la comunicación, a fin de incrementar la productividad y competitividad de sus miembros, y así reducir las diferencias sociales existentes contribuyendo a un mayor bienestar colectivo e individual.

[2] Los metadatos se definen como información que describe, identifica, explica o define un recurso con el objetivo de facilitar su recuperación, uso o gestión. Un metadato es conocido como un dato acerca de otro dato o información sobre información. Esta definición es dada por la NISO en el año 2004. 

[3] RILEY, Jena. UNDERSTANDING METADATA. WHAT IS METADATA, ¿AND WHAT IS IT FOR?, NISO, 2004. https://groups.niso.org/apps/group_public/download.php/17446/Understanding%20Metadata.pdf

[4] https://fundaciongabo.org/es/blog/convivencias-en-red/las-6-aplicaciones-de-mensajeria-mas-seguras

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