
La Universidad ECOTEC renovó su infraestructura inalámbrica con tecnología Wi-Fi 7 para mejorar la estabilidad, ampliar la capacidad de conexión y prepararse para nuevas demandas digitales. El proyecto incluyó cerca de 200 puntos de acceso distribuidos en sus tres campus con una gestión y visibilidad que combina infraestructura OnPremise y cloud.
Puntos de interés
- Decisión técnica, financiera y de experiencia
- Implementación con continuidad del servicio
- Buenas prácticas para proyectos similares
La Universidad ECOTEC inició un proceso de modernización de su infraestructura de comunicación inalámbrica con la implementación de tecnología Wi-Fi 7. El proyecto responde a la necesidad de fortalecer la experiencia de conectividad en sus campus y anticiparse al crecimiento de dispositivos, aplicaciones y servicios digitales que demandan mayor capacidad de red.
José Gómez Lorentty, coordinador de Infraestructura de la institución universitaria, explica que la decisión se tomó luego de analizar las necesidades de la comunidad universitaria, integrada por estudiantes, docentes y personal administrativo.
El proyecto se concentró en la renovación de la red inalámbrica mediante la adquisición de nuevos puntos de acceso compatibles con Wi-Fi 7. En total, la universidad incorporó cerca de 200 equipos distribuidos en sus tres campus: Samborondón, Costa y Guayaquil.
Estos dispositivos forman parte de la infraestructura local de comunicaciones de la universidad. Los puntos de acceso se conectan a la red cableada interna y, a través de los switches y demás componentes de red, permiten la salida a internet y el acceso a los servicios digitales utilizados por la comunidad académica.
El ejecutivo, aclara que la base de la solución es on-premise. La infraestructura física se encuentra en los campus y sostiene la conectividad inalámbrica de laptops, celulares, tablets y otros dispositivos. La gestión de la red incorpora un componente cloud que permite administrar configuraciones, monitorear los equipos y obtener información sobre el comportamiento de la red.
Desde esa plataforma, el equipo de tecnología puede conocer cuántos usuarios están conectados, qué puntos de acceso se encuentran en línea, cuáles requieren actualización, dónde existe saturación o qué zonas concentran mayor número de dispositivos.
Esa visibilidad representa uno de los principales cambios frente al modelo anterior. Gómez Lorentty utiliza el concepto de “zonas calientes” para referirse a las áreas donde se concentra una mayor cantidad de usuarios o dispositivos conectados. “Esa información permite identificar qué edificios, pisos o zonas tienen mayor demanda y cuáles podrían aprovecharse mejor”.
Decisión técnica, financiera y de experiencia
La universidad evaluó costo, capacidad tecnológica y experiencia de usuario.
El ejecutivo señala que desde el punto de vista financiero, se comparó la inversión requerida para continuar con tecnologías anteriores frente a la posibilidad de implementar una infraestructura preparada para los próximos años. La proyección a cinco años mostró que adelantar la renovación resultaba favorable para la institución.
En lo técnico, señala que Wi-Fi 7 ofrece mayor velocidad, estabilidad y capacidad para soportar más dispositivos conectados de manera simultánea. Aunque todavía no todos los teléfonos, laptops o tablets son compatibles con este estándar, la universidad decidió prepararse antes de que la demanda crezca.
Implementación con continuidad del servicio
Uno de los principales desafíos del proyecto fue reemplazar los equipos anteriores sin afectar la operación. La transición implicó instalar cerca de 200 nuevos puntos de acceso en espacios donde la conectividad debía mantenerse disponible para estudiantes, docentes y personal administrativo.
Para el equipo de tecnología, la prioridad fue evitar interrupciones. Gómez Lorentty señala que el Wi-Fi es percibido por los usuarios como un servicio esencial. Cualquier caída puede generar molestias inmediatas, especialmente en una comunidad académica que depende de plataformas digitales para estudiar, investigar y trabajar.
Antes del cambio, la universidad contaba con dispositivos de distintos modelos y generaciones tecnológicas, lo que generaba diferencias en la configuración y afectaba la estabilidad en algunas áreas. Con la renovación, la red inalámbrica opera con mayor uniformidad.
“Hoy recibimos menos reportes por falta de internet. La solución está más estable y eso se nota en la operación diaria”, indica Gómez Lorentty.
Aunque Wi-Fi 7 todavía se activa de forma progresiva, la infraestructura ya se encuentra instalada. Los nuevos equipos soportan estándares anteriores y permiten habilitar el nuevo estándar conforme existan más dispositivos compatibles y se completen los ajustes de configuración.
La modernización de la red inalámbrica es el primer paso de una ruta más amplia de optimización. Para aprovechar plenamente las capacidades de los nuevos puntos de acceso, ECOTEC trabaja también en la renovación de los switches que soportarán mayores velocidades dentro de la red.
La siguiente etapa consiste en fortalecer los equipos que transportan el tráfico desde los puntos de acceso hacia el resto de la red.
Buenas prácticas para proyectos similares
A partir de esta experiencia, ECOTEC identifica varias recomendaciones para organizaciones que evalúan proyectos de modernización de conectividad.
Entre ellas, realizar un diagnóstico del estado actual de la red. Antes de invertir, es necesario conocer qué componentes pueden seguir utilizándose, cuáles deben reemplazarse y qué zonas requieren atención prioritaria.
Analizar el proyecto desde tres perspectivas: financiera, tecnológica y experiencia de usuario. No toda organización necesita adoptar la tecnología más reciente. La decisión debe responder al nivel de concentración de usuarios, la demanda de conectividad y el impacto que el servicio tiene en la operación.
Gómez Lorentty considera que tecnologías como Wi-Fi 7 tienen mayor sentido en espacios con alta concurrencia, como universidades, centros comerciales, teatros u organizaciones donde muchas personas requieren conectividad simultánea.
Sugiere también priorizar. Si no es posible implementar la solución en toda la organización desde el inicio, conviene empezar por las áreas de mayor demanda, crecimiento o concentración de usuarios. En el caso de ECOTEC, el campus Samborondón concentra una parte importante de la actividad académica y administrativa, además de nuevos proyectos de expansión física.
































