
Puntos de interés
- Infraestructura híbrida para una operación crítica
- Costos, conectividad y consumo bajo control
- Datos y conectividad para la siguiente etapa
Corpetrolsa es una comercializadora de derivados de petróleo y transporte marítimo. Su operación incluye embarcaciones navieras, estaciones de servicio y oficinas, por lo que la infraestructura tecnológica es crítica para sostener la conectividad y la continuidad del negocio.
Joe Farfán, Coordinador de Infraestructura y Operaciones IT, señala que la conectividad es vital para la operación. Por ello, desde hace nueve meses la organización trabaja en un proceso de análisis y modernización de su infraestructura, orientado a mejorar la disponibilidad, optimizar costos y fortalecer la contingencia.
El proyecto partió de una premisa alineada con COBIT: la tecnología genera valor cuando responde a una necesidad concreta del negocio. Bajo esa visión, Corpetrolsa planteó objetivos específicos: reducir costos de conectividad sin sacrificar contingencia, migrar de un modelo de infraestructura desalineado con la realidad operativa de la empresa hacia un modelo híbrido, consolidar servidores virtuales en nodos de alta disponibilidad distribuidos en dos centros de datos y ordenar el consumo satelital de la flota con un modelo de costo predecible.
“Cada meta era específica, medible y con plazo. Sin estas tres premisas no podíamos defender nuestros argumentos ante la gerencia”, señala Farfán.
Infraestructura híbrida para una operación crítica
Los cambios en la arquitectura siguieron criterios de planificación de contingencia del NIST SP 800-34. Antes de trasladar las cargas de trabajo hacia el nuevo esquema, la empresa fortaleció su centro de datos principal con mejoras en el sistema eléctrico, respaldo de energía y contingencia.
Con esa base, avanzó hacia un esquema de alta disponibilidad, alineado con criterios de redundancia contemplados en el Anexo A de ISO 27001. En paralelo, reestructuró los enlaces terrestres y marítimos, e implementó Starlink gestionado detrás de firewalls en cada embarcación, bajo un enfoque de defensa en profundidad.
Farfán menciona que también se redefinió el rol de la nube. El ERP se mantiene en una nube privada, porque requiere el nivel de servicio que demanda un sistema de esa criticidad. “Lo que hicimos fue traer la carga operativa del día a día a infraestructura propia, y estamos en pleno despliegue de un centro de datos secundario en otra ciudad estratégica para la operación. Eso responde directamente a lo que ISO 22301 pide como soluciones de continuidad y a lo que NIST formaliza como sitio alterno de procesamiento: redundancia geográfica real, a distancia suficiente para no compartir el mismo riesgo de desastre que el sitio principal”, explica.
Dentro del roadmap de Corpetrolsa, el objetivo a corto plazo es reincorporar la nube como tercera capa de protección. Con ello, la compañía garantizará la disponibilidad de copias fuera de sitio, mitigando escenarios de pérdida total del centro de datos y cerrando la última brecha de su estrategia de respaldo y continuidad del negocio.
“Nuestra visión es que cada carga de trabajo debe ubicarse donde tenga más sentido técnico y financiero en cada momento del ciclo de vida de la empresa”, indica Farfán.
Costos, conectividad y consumo bajo control
Para optimizar y gestionar los costos asociados a la infraestructura tecnológica, Corpetrolsa realiza una auditoría permanente con una mentalidad cercana a FinOps: visibilidad total del gasto, responsabilidad compartida y optimización continua. “Nada de renovar contratos por inercia; cada enlace, cada licencia y cada plan de datos se revisa contra el uso real, como plantea ITIL en su práctica de gestión financiera de servicios de TI”, señala.
Un ejemplo de esta práctica dice, fue la auditoría del tráfico satelital. La organización revisó el consumo byte por byte y encontró que gran parte del gasto no era operativo, sino recreativo: streaming y redes sociales saturaban enlaces con costos elevados. En lugar de contratar más capacidad, migraron a planes de 1 TB con costo predecible.
La negociación con proveedores también formó parte del proceso, mediante cláusulas de penalidad por SLA, meses de transición sin costo y reducción de plazos.
Para Farfán, los resultados obtenidos con la reestructuración de la infraestructura son visibles. La organización registra un ahorro de más del 40 % de costos anuales conectividad, una proyección superior a USD 400.000 en cinco años por la consolidación de servidores y una reducción importante en el gasto satelital de la flota, que pasó de un promedio cercano a USD 8.500 mensuales a un esquema estimado entre USD 3.400 y USD 4.400.
Sin embargo, el impacto no se limita al ahorro. Farfán destaca que Corpetrolsa cuenta ahora con una infraestructura de alta disponibilidad, mejores latencias hacia sus sistemas críticos y una capacidad de recuperación alineada con su marco de continuidad del negocio.
“Lo que más valoro no está en la hoja de cálculo. Hoy tenemos una infraestructura con alta disponibilidad real, latencias sanas hacia nuestros sistemas críticos y buques donde el ancho de banda se prioriza para la seguridad marítima y las comunicaciones técnicas, sin dejar de considerar el espacio de ocio digital de la tripulación en horarios definidos. Eso es continuidad operativa con rostro humano”, señala.
Datos y conectividad para la siguiente etapa
Para las organizaciones que enfrentan desafíos similares, Farfán recomienda llegar a la gerencia con datos. Considera que la información es el mejor aliado para conseguir presupuesto, especialmente cuando permite hablar de riesgos cuantificados, ahorros proyectados y beneficios concretos para la operación.
También sugiere apoyarse en marcos de referencia como ISO 22301, ISO 27001 y NIST. “No hay que reinventar la rueda. Esos estándares ya condensan las lecciones aprendidas de miles de organizaciones y seguirlos evita descubrir los errores por cuenta propia”, afirma.
Otra de sus recomendaciones es revisar primero cómo se utiliza la capacidad existente antes de invertir en más recursos. En el caso de la flota, señala que el mayor ahorro no provino de un nuevo equipo ni de un contrato más amplio, sino de una auditoría de tráfico y de la aplicación de una política adecuada.
Farfán también destaca la importancia de desarrollar capacidades internas. A su criterio, hay proyectos que suelen asumirse como dependientes de proveedores externos, pero que pueden ser resueltos por los propios equipos, con un beneficio adicional: el conocimiento permanece dentro de la organización.
El plan estratégico de TI de Corpetrolsa está proyectado a cinco años. Como parte de esa hoja de ruta, la organización trabaja en la recolección de datos, el fortalecimiento de capacidades analíticas y la implementación de nuevas integraciones con su ERP.
Estas iniciativas también preparan el terreno para proyectos futuros de inteligencia artificial y analítica avanzada. Para Farfán, este tipo de capacidades requiere tres condiciones básicas: datos confiables, conectividad estable y capacidad de cómputo disponible. “En eso hemos trabajado”, concluye.































