
Validar la demanda, generar ventas y aprovechar la inteligencia artificial son decisiones que marcan el crecimiento de una startup dentro y fuera de Ecuador.
El ecosistema de startups tecnológicas en Ecuador enfrenta un desafío que va más allá de contar con talento y capacidad para desarrollar software: construir empresas con potencial de crecimiento internacional, acceso a financiamiento y productos que respondan a necesidades reales del mercado.
Orlando Espinoza, emprendedor ecuatoriano y cofundador de Karta, fintech que facilita el acceso a tarjetas de crédito estadounidenses para clientes internacionales, compartió su experiencia sobre las decisiones que influyen en el crecimiento de una startup, la relación con los inversionistas y los cambios que introduce la inteligencia artificial en el desarrollo de productos.
Una de las principales lecciones de su experiencia empresarial ha sido dar mayor importancia al conocimiento del cliente antes de desarrollar una solución.
Para Espinoza, las empresas tecnológicas necesitan validar sus propuestas, comprender las necesidades del mercado y evitar concentrar sus esfuerzos únicamente en construir productos sin comprobar su demanda.
Esta orientación también aplica a las áreas de tecnología de organizaciones establecidas. Los responsables de IT deben justificar sus iniciativas frente a las áreas financieras, legales y de negocio, cada una con prioridades y criterios diferentes.
En ese proceso, considera importante identificar aliados dentro de la organización que respalden las iniciativas y ayuden a superar las barreras para su implementación.
Las ventas determinan las prioridades de una startup
Espinoza plantea que, durante las primeras etapas de un emprendimiento, la capacidad de generar ventas debe orientar las decisiones.
Una startup puede disponer de talento, una estructura organizacional y una propuesta tecnológica, pero necesita demostrar que existe un mercado dispuesto a pagar por su producto.
Desde su experiencia, las empresas jóvenes deben concentrar sus recursos en conseguir clientes y resolver progresivamente los problemas operativos que aparecen durante su crecimiento.
A medida que aumentan las ventas, también se amplían las posibilidades de incorporar equipos, fortalecer procesos y desarrollar una gestión más estructurada.
Ecuador necesita startups con visión regional
El tamaño del mercado ecuatoriano representa una limitación para emprendimientos que buscan crecer y acceder a nuevas rondas de inversión.
Espinoza considera que las startups pueden comenzar sus operaciones en Ecuador, pero deberían diseñar sus productos y estrategias comerciales pensando desde el inicio en mercados más amplios.
Esta visión permite acceder a una mayor cantidad de clientes potenciales y a fondos de inversión que participan en etapas posteriores de crecimiento.
También identifica limitaciones en la disponibilidad de capital temprano y en la presencia de inversionistas ángeles con experiencia tecnológica, capaces de aportar financiamiento y acompañamiento a los emprendedores.
Su experiencia incluye el desarrollo de una primera empresa en Ecuador, que posteriormente fue adquirida. Este proceso influyó en su decisión de impulsar nuevos emprendimientos con una orientación internacional.
Actualmente, señala que su empresa atiende clientes en 20 países, una experiencia que utiliza para explicar las oportunidades de construir negocios tecnológicos desde Ecuador con alcance global.
La inteligencia artificial modifica el desarrollo de productos
Otro de los cambios que identifica Espinoza está relacionado con la incorporación de inteligencia artificial en la ingeniería de software.
La automatización de tareas de programación está reduciendo parte de las barreras técnicas para desarrollar aplicaciones y nuevos productos.
Esto también modifica las capacidades que necesitan los profesionales tecnológicos. Además de escribir código, los ingenieros deben comprender mejor las necesidades del negocio, definir productos y saber cómo utilizar la IA para construir soluciones.
El desafío comienza a desplazarse desde la capacidad de programar hacia la decisión de qué desarrollar, para quién y con qué propósito.
La IA también puede ayudar a las startups a adaptar productos a diferentes mercados y acelerar su expansión. Sin embargo, Espinoza considera que su aporte a las decisiones comerciales depende de la información y del conocimiento del negocio que se incorporen a estas herramientas.
























