Por: Vinicio Vásquez, Gerente de Producto Cloud LATAM, Telconet.

Los centros de datos evolucionan para soportar las nuevas cargas de inteligencia artificial mediante arquitecturas híbridas, conectividad de alta capacidad y plataformas preparadas para crecer.
Ejes de análisis
- Un ecosistema para nuevas cargas de inteligencia artificial
- Conectividad, eficiencia y resiliencia para acelerar la IA
- Las organizaciones demandan un nuevo tipo de infraestructura
- Las organizaciones demandan un nuevo tipo de infraestructura
La inteligencia artificial marca una nueva forma de competir. Su valor no está únicamente en incorporar modelos o automatizar procesos, sino en la capacidad de transformar datos en decisiones con rapidez, seguridad y continuidad. Para lograrlo, las organizaciones necesitan infraestructura preparada para procesar grandes volúmenes de información, responder en tiempo real y sostener aplicaciones críticas.
Este cambio modifica el papel de los centros de datos. De espacios orientados a alojar aplicaciones y soportar procesos de negocio, pasan a convertirse en plataformas estratégicas para ejecutar cargas de trabajo intensivas, integrar servicios cloud, reducir latencia, proteger datos y acompañar nuevas capacidades digitales.
La infraestructura para inteligencia artificial debe entenderse como un ecosistema donde convergen almacenamiento de alto desempeño, conectividad de baja latencia, arquitecturas híbridas, servicios cloud, ciberseguridad, continuidad operativa y servicios administrados. Así como la revolución industrial necesitó carreteras y electricidad para transformar la economía, la revolución de la inteligencia artificial requiere una infraestructura capaz de convertir los datos en valor para el negocio.
Un ecosistema para nuevas cargas de inteligencia artificial

Las cargas de trabajo asociadas a inteligencia artificial presentan características diferentes a las aplicaciones tradicionales. El entrenamiento de modelos, el análisis masivo de datos, la automatización de procesos y la inferencia requieren mayor capacidad de cómputo, almacenamiento de alto rendimiento y recursos capaces de escalar conforme cambian las necesidades del negocio. Sin embargo, el procesamiento es solo una parte del desafío. La infraestructura para IA exige un ecosistema donde conectividad, cloud, ciberseguridad, continuidad, almacenamiento y servicios administrados trabajen de manera integrada.
Sobre esta base es posible desarrollar arquitecturas abiertas que integren infraestructura local, servicios cloud y recursos especializados, permitiendo ejecutar cada carga de trabajo en el entorno que ofrezca el mejor equilibrio entre rendimiento, seguridad, disponibilidad y costos. La flexibilidad se convierte así en un elemento clave para evitar que la infraestructura limite la adopción de nuevas capacidades de inteligencia artificial.
Esta demanda también está transformando las inversiones de los proveedores de infraestructura.
Como parte de su estrategia para responder a las nuevas demandas del mercado, Telconet ha invertido más de US$55 millones en plataformas NVIDIA DGX H100, destinadas al desarrollo de capacidades propias de inteligencia artificial.
Esta capacidad permite acercar al mercado plataformas especializadas para procesamiento acelerado, reduciendo la barrera de entrada para organizaciones que requieren ejecutar proyectos de IA, analítica avanzada o automatización sin construir toda la infraestructura desde cero.
La inversión refleja cómo la preparación para la IA ya no depende únicamente de ampliar capacidad instalada, sino de incorporar tecnologías especializadas capaces de soportar modelos de procesamiento acelerado y responder a aplicaciones cada vez más complejas.
Si bien la nube continúa siendo un habilitador para acelerar proyectos de innovación y escalar recursos bajo demanda, la experiencia demuestra que no todas las cargas de trabajo deben migrar completamente a este entorno. Factores como la soberanía de los datos, la latencia, el cumplimiento regulatorio y la continuidad operativa mantienen vigente el valor estratégico de los centros de datos locales y regionales.
La combinación de infraestructura propia, servicios cloud y plataformas especializadas permite a las organizaciones aprovechar las fortalezas de cada entorno y construir plataformas más resilientes y flexibles. Bajo esta visión, Telconet ha desarrollado un ecosistema de ocho centros de datos con presencia en Ecuador, Panamá, Colombia y Estados Unidos, integrando infraestructura local, conectividad internacional y servicios cloud para responder a las necesidades de empresas que operan en distintos mercados y requieren disponibilidad permanente de sus servicios.
Para las empresas, esta distribución permite combinar cercanía de los datos, disponibilidad regional, respaldo internacional y servicios cloud en una misma arquitectura, según las necesidades de cada carga de trabajo.
Conectividad, eficiencia y resiliencia para acelerar la IA
Aplicaciones en sectores como banca digital, industria, salud, comercio, telecomunicaciones o ciudades inteligentes requieren analizar información y tomar decisiones prácticamente en tiempo real. En estos escenarios, cada milisegundo cuenta. Por ello, la conectividad de alta capacidad, la baja latencia y la ubicación del procesamiento dejan de ser atributos técnicos para convertirse en factores estratégicos. No siempre resulta eficiente enviar toda la información a una ubicación remota para ser procesada; en muchos casos, el mayor valor se obtiene acercando la capacidad de cómputo al lugar donde se generan los datos.

Como respuesta a esta necesidad, Telconet desarrolla el cable submarino CSN-1, una infraestructura de 4.500 kilómetros que conectará Ecuador con Panamá, Colombia y Estados Unidos. Diseñado para ofrecer una capacidad de 20 Tbps por par de fibra, permitirá reducir la latencia hacia uno de los principales centros de intercambio de Internet de la región, fortaleciendo las condiciones para aplicaciones que demandan procesamiento en tiempo real.
Para el mercado, esta infraestructura busca mejorar las condiciones de conectividad para aplicaciones que requieren baja latencia, mayor capacidad de transmisión y procesamiento más cercano a los datos, como soluciones de IA, analítica avanzada, servicios digitales críticos y plataformas de operación en tiempo real.
La preparación de los centros de datos también implica afrontar nuevos desafíos en materia de energía, refrigeración y continuidad operativa. Los equipos diseñados para inteligencia artificial concentran una densidad de procesamiento muy superior a la infraestructura tradicional, incrementando la demanda energética y obligando a desarrollar sistemas capaces de mantener condiciones óptimas de operación. Paralelamente, el almacenamiento debe garantizar un desempeño suficiente para movilizar grandes volúmenes de información sin afectar el rendimiento de las aplicaciones.
Esta exigencia ya se refleja en la infraestructura de Telconet. Actualmente administra racks destinados a cargas de inteligencia artificial con capacidades cercanas a los 35 kVA y proyecta que las próximas generaciones de equipamiento requerirán entre 135 y 150 kVA, reflejando el incremento que experimentarán estas nuevas cargas digitales. Paralelamente, la compañía impulsa la certificación ISO 50001 para fortalecer la gestión energética, optimizar el consumo eléctrico y acompañar el crecimiento de la infraestructura bajo criterios de eficiencia y sostenibilidad.
Las organizaciones demandan un nuevo tipo de infraestructura
Desde la experiencia de Telconet, las organizaciones también han cambiado. Hace algunos años las necesidades se concentraban en ampliar capacidad de almacenamiento o migrar servidores a la nube; hoy las empresas buscan construir una estrategia tecnológica que les permita incorporar inteligencia artificial sin comprometer la seguridad, el cumplimiento regulatorio ni la continuidad de sus operaciones. De modo que demandan arquitecturas híbridas, servicios cloud, almacenamiento como servicio, recuperación ante desastres, plataformas de procesamiento para IA, ciberseguridad, Kubernetes, automatización y servicios administrados que reduzcan la complejidad operativa. Paralelamente, crece el interés por soluciones de inteligencia artificial aplicadas al negocio, como analítica de video, audio y texto, que permiten optimizar procesos, fortalecer la seguridad, mejorar la experiencia del cliente y acelerar la toma de decisiones. Más que un proveedor de infraestructura, las organizaciones buscan un aliado tecnológico capaz de integrar conectividad, centros de datos, cloud, inteligencia artificial y servicios gestionados dentro de una estrategia de transformación digital.
Mirando hacia el futuro, la evolución de los centros de datos estará marcada por una mayor automatización de las operaciones, el crecimiento del edge computing, la expansión del procesamiento acelerado y una integración cada vez más estrecha entre infraestructura física y servicios cloud. Al mismo tiempo, la soberanía de los datos, la resiliencia, la eficiencia energética y la sostenibilidad continuarán ganando relevancia en la planificación de nuevas inversiones.
Desde la visión de Telconet, esta transformación conduce hacia el concepto de AI Factory, donde infraestructura, conectividad, nube y servicios administrados convergen para crear un ecosistema preparado para acompañar el desarrollo de la inteligencia artificial.
La ventaja competitiva no dependerá únicamente de quién tenga más datos, sino de quién pueda transformarlos en decisiones con mayor rapidez, seguridad y sostenibilidad, sobre una infraestructura capaz de avanzar al ritmo de la inteligencia artificial.









































