
La adopción de inteligencia artificial en las empresas avanza a diferentes ritmos y, a medida que aumenta su utilización, aparecen nuevos desafíos relacionados con el gobierno, la escalabilidad y el control de los costos.
Durante una conversación con medios en Quito, con Otto Ycaza, Country manager de SoftwareOne y Juan David Zuluaga, líder de SoftwareOne para Ecuador, Perú, Chile y Bolivia, señaló que las organizaciones pueden encontrarse actualmente en distintos niveles de madurez: desde aquellas que empiezan a experimentar con herramientas de IA, hasta las que ya han extendido su utilización y trabajan con niveles más avanzados de automatización.
En las empresas que están dando sus primeros pasos, uno de los principales desafíos es identificar casos de uso concretos. Algunas organizaciones han adquirido licenciamiento y empezado a utilizar herramientas, pero todavía no han determinado con claridad qué problemas del negocio pueden resolver con ellas.
Un segundo grupo corresponde a organizaciones que ya cuentan con casos de uso, pero enfrentan el reto de extenderlos a otras áreas. En esta etapa, Zuluaga identificó aspectos relacionados con gobierno, diagnóstico de capacidades y creación de estructuras como centros de excelencia, que permitan que la adopción no permanezca concentrada en un área determinada.
La escalabilidad, explicó, implica avanzar hacia una utilización más amplia de la IA dentro de la organización y establecer las capacidades necesarias para hacerlo de manera ordenada.
En las organizaciones con una adopción más avanzada surge otro desafío, dijo Zuluaga: la economía de los tokens y el costo asociado al uso intensivo de los modelos de IA.
Indicó que algunas empresas que realizaron despliegues rápidos posteriormente encontraron consumos de créditos superiores a los previstos. Esto ha llevado a revisar cómo se asigna y controla el consumo, así como a capacitar a los usuarios para optimizar la utilización de los modelos.
También empiezan a evaluarse esquemas híbridos que permitan determinar qué cargas requieren servicios de nube y cuáles pueden ejecutarse mediante otras alternativas de infraestructura.
Para responder a estos distintos niveles de madurez, Zuluaga, señaló que SoftwareOne estructura su propuesta de acuerdo con el punto de partida de cada organización. Para las empresas que comienzan a experimentar con IA, dispone de AI Factory, con casos de uso desarrollados a partir de experiencias en diferentes industrias. En organizaciones que ya cuentan con casos de uso y buscan avanzar en gobierno y escalabilidad, plantea CIA, un centro agéntico orientado al diagnóstico de capacidades y a definir elementos necesarios para ampliar la adopción. Para las compañías con mayor madurez, Quantum se enfoca en mapear su situación y abordar aspectos de optimización, gobierno y gestión del consumo asociado al uso de IA.



























