
La infraestructura hospitalaria mantiene altos requerimientos de energía debido a la operación continua de equipos, sistemas de climatización, iluminación y servicios asociados a la atención de pacientes. De acuerdo con la Corporación Financiera Internacional (IFC), un hospital puede consumir en promedio 2,5 veces más energía por metro cuadrado que un edificio comercial tradicional.
Ante estos requerimientos, los fabricantes de tecnología médica están incorporando mecanismos para reducir el consumo energético de los equipos y optimizar su utilización. Entre ellos se encuentran sistemas automatizados de ahorro, inteligencia artificial aplicada al procesamiento de imágenes y tecnologías que disminuyen la utilización de determinados insumos durante la operación.
En tomografía computarizada, por ejemplo, algunos equipos incorporan modos de ahorro automático durante los períodos de espera. Según datos proporcionados por Siemens Healthineers, estas funcionalidades pueden disminuir hasta un 77 % el consumo energético diario durante esos períodos.
La inteligencia artificial también se utiliza en la reconstrucción de imágenes médicas para agilizar determinados exámenes y optimizar los tiempos de utilización de los equipos, lo que puede incidir en el consumo energético asociado a cada procedimiento.
Cambios en la infraestructura de diagnóstico
Otra área de desarrollo se encuentra en los sistemas de resonancia magnética. Las tecnologías de imán sellado reducen la dependencia de recargas periódicas de helio líquido, un insumo utilizado tradicionalmente para mantener las condiciones necesarias de funcionamiento de estos equipos.
La incorporación de estas tecnologías apunta a reducir requerimientos de infraestructura, mantenimiento y recursos asociados a la operación de los sistemas de diagnóstico.
La eficiencia energética comienza así a formar parte de las variables consideradas en la gestión de infraestructura tecnológica hospitalaria, junto con la disponibilidad de los equipos, los costos de operación y la capacidad para atender una mayor demanda de servicios.































