
La inteligencia artificial puede corregir textos, generar ejercicios y mantener conversaciones para practicar idiomas. Sin embargo, obtener una respuesta correcta con estas herramientas no significa necesariamente que el estudiante haya desarrollado los conocimientos necesarios para producirla de manera autónoma.
Esta diferencia fue uno de los temas abordados durante los encuentros organizados por Pearson con docentes y especialistas en educación.
Alejandra Baca, especialista en educación de Pearson, señaló que el papel del docente consiste en interpretar las necesidades de cada estudiante y determinar cómo utilizar las herramientas tecnológicas para favorecer su aprendizaje.
“La IA puede aportar datos y sugerencias, pero el profesor es quien interpreta lo que ocurre en el contexto real del estudiante y decide cuál debe ser el siguiente paso”, explicó.
Uno de los desafíos está en la evaluación. Un estudiante puede presentar un texto correctamente redactado con ayuda de IA sin necesariamente dominar el idioma. Por ello, Baca plantea la importancia de observar también el proceso de aprendizaje, la capacidad de explicar decisiones y el uso autónomo de los conocimientos.
Otro aspecto es la alfabetización en inteligencia artificial. Según una encuesta realizada por Pearson en 2026 a 500 profesores de inglés de más de 60 países, el 81 % considera importante enseñar a formular instrucciones para estas herramientas, pero solo el 44 % afirma hacerlo en sus clases.
La especialista sostiene que estas competencias también incluyen verificar información, identificar errores y evaluar las respuestas generadas por IA.
En el aprendizaje de idiomas, la interacción humana continúa siendo un componente importante. La práctica con herramientas digitales puede ayudar a desarrollar habilidades, pero las conversaciones reales requieren responder ante situaciones imprevistas, interpretar reacciones y comunicarse con confianza.
Para Baca, la inteligencia artificial amplía las posibilidades de práctica y evaluación, mientras que el docente aporta el criterio pedagógico necesario para interpretar los resultados y comprobar el aprendizaje.





























