
Xavier Hinojosa, cofundador de Grupo Business IT, comparte la trayectoria de la compañía que nació en 2009 con aspiraciones latinoamericanas. Su historia reúne emprendimiento, especialización tecnológica, aprendizaje y una apuesta por desarrollar oportunidades para profesionales de la región.
Trayectoria y Liderazgo
- Una empresa que amplió sus fronteras
- Las personas detrás de la compañía
- El negocio tecnológico plantea nuevas exigencias
A finales de 2009, Xavier Hinojosa y sus socios decidieron crear una empresa tecnológica con recursos limitados y una aspiración que iba más allá del mercado local: construir una compañía latinoamericana capaz de competir con organizaciones de mayor tamaño.
“Queríamos construir una empresa tecnológica latinoamericana capaz de competir con organizaciones mucho más grandes”, recuerda Hinojosa, cofundador y Chief Business Officer de Grupo Business IT.
La compañía comenzó como una organización pequeña que debía ganarse cada oportunidad y demostrar que podía ofrecer servicios tecnológicos comparables con los de empresas internacionales. Con los años, extendió sus operaciones a distintos países de Latinoamérica y el Caribe, fortaleció sus alianzas con fabricantes y amplió su propuesta de servicios.
La trayectoria de Hinojosa también recoge aprendizajes de sus primeras experiencias profesionales. Al comienzo consideraba que el éxito en tecnología dependía principalmente del conocimiento de herramientas. Con el tiempo comprendió la importancia de escuchar a los clientes, conocer sus necesidades e identificar los resultados que esperaban alcanzar.
“Con los años comprendí que lo verdaderamente importante era aprender a escuchar. Escuchar al cliente, entender su negocio y reconocer qué resultado quería alcanzar antes de pensar en una solución”, señala.
La historia de Business IT reúne esa experiencia profesional y el trabajo de quienes participaron en la construcción de una compañía que hoy desarrolla servicios tecnológicos para organizaciones de distintos mercados de la región.
Una empresa que amplió sus fronteras
En sus primeros años, Business IT encontró en la cercanía con los clientes, la disposición para aprender y el compromiso con el trabajo sus principales fortalezas. Ganarse la confianza de las organizaciones fue uno de los primeros hitos que Hinojosa identifica al recordar la trayectoria de la compañía.

“En tecnología, la confianza no se consigue con una presentación. Se construye cumpliendo, respondiendo en los momentos difíciles y permaneciendo al lado del cliente cuando aparecen los problemas”.
La expansión regional fue otro de los hitos de Business IT. Salir del mercado de origen exigió comprender nuevas culturas, diferentes formas de hacer negocios y necesidades particulares de los clientes.
“Descubrimos que una empresa regional no puede ser una copia de su oficina principal. Debe tener una visión común, pero también la capacidad de comprender cada país y cada cliente”, explica.
Otro avance fue el fortalecimiento de las alianzas con fabricantes tecnológicos, particularmente con Microsoft. Según Hinojosa, Business IT se convirtió en el canal con mayor especialización en la región, con logros como Azure Expert. Estas relaciones permitieron acceder a conocimientos, metodologías y capacidades globales.
La compañía también amplió sus áreas de especialización hacia nube, seguridad, datos, automatización, modernización de aplicaciones, inteligencia artificial y servicios gestionados. De una empresa enfocada principalmente en proveer tecnología, pasó a desarrollar servicios para acompañar procesos de transformación empresarial.
Las personas detrás de la compañía

Al recordar la historia de Business IT, Hinojosa reconoce el aporte del equipo fundador y de quienes confiaron en el proyecto cuando todavía no existían grandes contratos ni reconocimientos. También destaca a los primeros colaboradores, que asumieron responsabilidades superiores a sus cargos, aprendieron durante la ejecución de proyectos y participaron en la creación de procesos.
“Business IT no es la historia de una sola persona. Es una construcción colectiva”, afirma.
En las siguientes etapas, otros líderes acompañaron la expansión regional, fortalecieron las relaciones con los clientes y desarrollaron nuevas capacidades. Hinojosa reconoce tanto a quienes permanecen en la organización como a quienes continuaron sus trayectorias en otras empresas.
La experiencia con sus colaboradores le ha permitido valorar la importancia de ofrecer oportunidades de aprendizaje, nuevos retos, reconocimiento y desarrollo profesional.
“Una organización no puede crecer sostenidamente si su gente no crece con ella”, sostiene.
El aprendizaje también ha sido parte de su trayectoria personal. Desde sus primeros años en el sector comprendió que trabajar con tecnología requiere curiosidad, humildad y disposición para actualizar conocimientos. La relación con clientes, socios tecnológicos y colaboradores le ha permitido ampliar esa comprensión.
De los clientes destaca la importancia de escuchar antes de asumir que se conoce la respuesta. De los socios tecnológicos, el aprendizaje de trabajar con estándares internacionales sin perder el conocimiento del mercado local. Y de los colaboradores, la necesidad de que las oportunidades profesionales acompañen el desarrollo de la empresa.
También reconoce que el recorrido empresarial ha incluido oportunidades perdidas, proyectos que no salieron como esperaban y decisiones que debieron corregirse. Esas experiencias forman parte de los aprendizajes acumulados durante la construcción de Business IT.
Otro aspecto que destaca es la adopción tecnológica. Hinojosa considera que una solución técnicamente correcta puede fracasar si las personas no la utilizan. Por ello, la comunicación, la capacitación y el acompañamiento forman parte de la manera en que la compañía aborda las iniciativas con sus clientes.
El negocio tecnológico plantea nuevas exigencias
Las necesidades de las empresas han cambiado la manera en que Business IT desarrolla su propuesta de servicios. Hinojosa recuerda que años atrás las organizaciones buscaban principalmente infraestructura, licencias o sistemas, y que la responsabilidad del proveedor generalmente concluía con la entrega de la solución.
Actualmente, las expectativas son distintas. Las empresas buscan conocer cómo sus inversiones tecnológicas contribuirán a reducir costos, mejorar servicios, controlar riesgos, crecer o generar nuevas fuentes de ingresos. También esperan que sus proveedores permanezcan presentes durante la adopción y operación de las soluciones.

Business IT ha respondido a estas demandas ampliando su propuesta: de entregar componentes tecnológicos a desarrollar capacidades empresariales; de ejecutar proyectos aislados a establecer relaciones de largo plazo; y de implementar herramientas a modernizar procesos completos, incorporando inteligencia artificial.
Su portafolio actual incluye productividad con IA, modernización de aplicaciones, experiencias digitales, datos, automatización y gobierno de inteligencia artificial. La propuesta busca, en palabras de Hinojosa, “convertir el cambio tecnológico en resultados de negocio”.
Los cambios en las expectativas empresariales también han modificado la relación entre los proveedores y las áreas de IT. Los responsables tecnológicos participan en decisiones relacionadas con nuevos productos, experiencia del cliente, eficiencia operativa y gestión de riesgos, por lo que requieren proveedores que comprendan las prioridades empresariales.
“El proveedor relevante ya no es quien conoce más siglas. Es quien puede conversar con la dirección general, entender las prioridades financieras, trabajar con los equipos internos y transformar una idea en resultados medibles”, señala.
La siguiente etapa de Business IT contempla el desarrollo y la operación de productos y servicios propios, mediante modelos recurrentes y soluciones que acompañen a los clientes durante todo su ciclo de vida.
En relación con los próximos años, Hinojosa identifica tres capacidades que necesitarán desarrollar las compañías tecnológicas: aprender y desaprender rápidamente, comprender profundamente el negocio del cliente y combinar inteligencia artificial con criterio humano.
“La IA aumentará nuestra capacidad de analizar, diseñar, programar, atender y tomar decisiones. Pero la responsabilidad, la empatía y el juicio seguirán siendo humanos”, sostiene.
En el plano profesional, Hinojosa aspira a que los clientes recuerden a Business IT por los resultados alcanzados durante el trabajo conjunto, más allá de las tecnologías implementadas. Menciona entre ellos nuevos servicios, procesos más sencillos, operaciones más seguras y mejores experiencias para las personas.
“También quiero que Business IT sea un lugar donde profesionales latinoamericanos puedan construir carreras extraordinarias, participar en iniciativas regionales y demostrar que desde nuestros países podemos crear productos, conocimiento y capacidades competitivas a nivel mundial”.
Hinojosa reconoce que el futuro traerá nuevas decisiones y desafíos. “La resiliencia no consiste en evitar los problemas. Consiste en enfrentarlos, aprender y regresar con una mejor versión de nosotros mismos”.
Al proyectar la siguiente etapa de Business IT, expresa una aspiración que relaciona con los motivos que dieron origen a la compañía:
“Crear un futuro en el que la tecnología empodere a los seres humanos, fortalezca a las empresas y amplíe las posibilidades de nuestra región”.


























