
El aumento del procesamiento de datos y la incorporación de aplicaciones de inteligencia artificial están planteando nuevos requerimientos para la infraestructura tecnológica. Entre ellos se encuentran una menor latencia, disponibilidad de los sistemas y capacidad para desplegar recursos de cómputo cerca de los puntos donde se producen y utilizan los datos.
Los centros de datos en el borde o edge data centers responden a esta necesidad al acercar la capacidad de procesamiento a usuarios, dispositivos y operaciones. Este modelo puede utilizarse en aplicaciones de inteligencia artificial, automatización, analítica, Internet de las Cosas (IoT) y otros servicios que requieren procesar información con tiempos de respuesta reducidos.
En este segmento, Vertiv presentó SmartRow 2, una infraestructura prediseñada que integra racks de TI, alimentación eléctrica, enfriamiento y administración centralizada. El sistema está orientado a implementaciones de borde en espacios donde se requiere incorporar capacidad de procesamiento sin desarrollar un centro de datos tradicional.
La solución puede alojar hasta cinco racks de TI, con capacidades de potencia de entre 3,3 kW y 6,6 kW por rack, e incluye alternativas de redundancia de alimentación y enfriamiento 2N.
Según datos proporcionados por Vertiv, el esquema prediseñado puede reducir hasta un 80 % el tiempo de implementación y hasta un 30 % los costos frente a construcciones tradicionales de centros de datos en el borde. La compañía señala que determinadas configuraciones pueden instalarse en menos de una semana, aunque los tiempos dependen de las características de cada proyecto.
Enfriamiento y administración de infraestructura
El sistema utiliza pasillos fríos y calientes contenidos y enfriamiento en fila, con el objetivo de dirigir el aire hacia los equipos y ajustar la capacidad de refrigeración de acuerdo con la carga de TI. De acuerdo con estimaciones de Vertiv, esta configuración puede reducir en promedio un 20 % el consumo energético asociado al enfriamiento frente a cargas similares sin un sistema cerrado y preconfigurado.
También incorpora ventiladores de emergencia en los racks para ayudar a disipar el calor ante situaciones críticas y facilitar un apagado controlado de los equipos cuando sea necesario.
La administración de la infraestructura se concentra en una interfaz desde la cual es posible supervisar de forma remota variables relacionadas con alimentación, enfriamiento y acceso a los racks, además de consultar registros e información operativa.
Este tipo de infraestructura se incorpora a las alternativas disponibles para organizaciones que necesitan desplegar capacidad de cómputo distribuida y atender cargas que requieren baja latencia, mayor disponibilidad o procesamiento próximo al origen de los datos.































