
La Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca) avanza en el desarrollo de un Centro de Respuesta a Incidentes de Seguridad Informática (CSIRT) sectorial, con el propósito de fortalecer la colaboración entre las entidades bancarias, compartir información sobre amenazas y coordinar acciones de prevención y respuesta frente a ciberataques.
Marco Antonio Rodríguez, director ejecutivo de Asobanca, explicó en una entrevista con IT ahora, durante el Congreso Latinoamericano de Tecnología e Innovación (CLAB 2026), que el proyecto comenzó a estructurarse en 2025 y ha requerido aproximadamente nueve meses de trabajo para definir su modelo de funcionamiento, los requerimientos tecnológicos y los mecanismos de gobernanza.
La iniciativa toma como referencia experiencias de países como Brasil y Chile, donde el sector financiero ha desarrollado esquemas de cooperación en ciberseguridad. Colombia y Perú también avanzan en esta dirección.
Rodríguez señaló que compartir información permite a las entidades anticiparse a amenazas que pueden afectar a varias instituciones.
La primera etapa contempla implementar MISP (Malware Information Sharing Platform), una plataforma de código abierto que permite centralizar, procesar y compartir información sobre amenazas de ciberseguridad entre organizaciones.
Mediante esta plataforma, las entidades participantes podrán intercambiar indicadores de amenazas, identificar riesgos comunes y disponer de información para adoptar medidas preventivas. Por ejemplo, cuando un banco identifique un intento de ataque, podrá compartir información técnica que ayude a otras instituciones a reconocer amenazas similares.
Asobanca concluyó el proceso de selección de un proveedor tecnológico local con experiencia en este tipo de infraestructura y se encuentra en la fase final de contratación.
Paralelamente, la asociación está desarrollando capacidades internas para gestionar el sistema y definir políticas, metodologías, procedimientos y niveles de servicio. Rodríguez explicó que el funcionamiento de una plataforma colaborativa requiere procesos para administrar, depurar y distribuir la información de manera segura, más allá de la recepción y transmisión de alertas.
La confianza permitirá fortalecer la colaboración bancaria
Una de las condiciones que ha facilitado el avance del proyecto es la existencia del Comité de Seguridad de Asobanca, que reúne a vicepresidentes y gerentes de las áreas de seguridad de las entidades bancarias asociadas, con participación de instituciones de distintos tamaños. Sus integrantes han participado en la definición de requerimientos, la evaluación de alternativas tecnológicas y los aspectos de gobernanza.
Las entidades financieras han encontrado en la ciberseguridad un espacio de cooperación. “En ciberseguridad no se compite, se colabora”, señaló Rodríguez al destacar que incluso las instituciones con herramientas avanzadas y personal especializado pueden fortalecer su protección mediante el intercambio de información.
Para Asobanca, la implementación de MISP permitirá avanzar en esa confianza, establecer mecanismos seguros de intercambio y demostrar los beneficios de compartir inteligencia sobre amenazas.
El CSIRT sectorial se desarrollará por etapas
Una vez implementada la plataforma de intercambio de información, Asobanca prevé avanzar hacia la conformación de un CSIRT sectorial, con capacidades especializadas para coordinar la respuesta ante incidentes de ciberseguridad.
Este modelo requerirá establecer responsabilidades, procedimientos de actuación y mecanismos de coordinación con los equipos de seguridad de las instituciones participantes.
Rodríguez explicó que la estructura funcionará como una capacidad interna de Asobanca, con el apoyo de un proveedor tecnológico externo. El proyecto también considera su futura articulación con las instancias de respuesta a incidentes contempladas en la normativa ecuatoriana de ciberseguridad.
La previsión de la asociación es que la primera etapa del sistema esté en funcionamiento durante el primer trimestre de 2027, mientras continúa el desarrollo de las capacidades necesarias para avanzar hacia el CSIRT sectorial.
La iniciativa busca establecer un mecanismo de colaboración permanente entre las entidades bancarias ecuatorianas, que permita compartir información sobre amenazas, anticipar riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta de la industria financiera.






























