
La inteligencia artificial comienza a utilizarse tanto para fortalecer la seguridad como para desarrollar ataques con mayores niveles de automatización, velocidad y adaptación. Frente a este escenario, Huawei presentó en América Latina una estrategia denominada “IA contra IA”, orientada a incorporar esta tecnología en la detección y respuesta ante amenazas.
Durante la Cumbre de Innovación en Comunicación de Datos de Huawei 2026 – América Latina, la compañía presentó el Libro Blanco de Tecnología AIFW, que plantea una hoja de ruta para la evolución de los cortafuegos, y anunció una actualización de su solución de ciberseguridad Xinghe AI.
La propuesta establece cinco componentes para los cortafuegos en la era de la IA: estabilidad, protección de alto rendimiento, detección mediante inteligencia artificial, defensa en tiempo real y operaciones con mayores niveles de autonomía.
El modelo plantea pasar de esquemas basados principalmente en reglas predefinidas y procesos manuales hacia el análisis de mayores volúmenes de información, la identificación de comportamientos anómalos y una respuesta más automatizada ante incidentes.
Las capacidades presentadas abarcan diferentes puntos de la infraestructura. En los centros de operaciones de seguridad se incorporan agentes de IA para apoyar el análisis y la respuesta; en los entornos empresariales se integran tecnologías de detección y respuesta en terminales (EDR), control de acceso a la red (NAC) y acceso de confianza cero (ZTNA).
Para los centros de datos, la propuesta contempla una defensa contra ransomware que articula terminales, red y almacenamiento, con el objetivo de coordinar la protección entre distintas capas.
La estrategia apunta a avanzar hacia operaciones de seguridad con mayor automatización, en las que la IA participe en la detección, análisis y respuesta frente a amenazas que también comienzan a utilizar esta tecnología.
































