
En el marco del Foro de Propiedad Intelectual, Innovación y Desarrollo en el Ecuador, representantes de la academia, sector público, empresa privada, sociedad civil y organismos de cooperación analizaron las condiciones necesarias para fortalecer la innovación en el país.
Durante el panel “Oportunidades y condiciones habilitantes para fortalecer el ecosistema de innovación en el Ecuador”, la discusión se concentró en cómo articular investigación, empresa y Estado para facilitar la transferencia de conocimiento, impulsar desarrollos con aplicación y generar condiciones para que la innovación avance hacia el mercado.
En el panel participaron Catalina Vera, Gestora de Transferencia de Tecnología de la ESPOL; Juan Carlos Estrella, Director de Negociaciones de Propiedad Intelectual y Compras Públicas del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, Marco Alemán, Subdirector General de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), Sheree Marambio, Oficial de la Sección Económica y Comercial de la Embajada de los Estados Unidos, Hugo Carrasco, académico experto en Propiedad Intelectual y Derecho Sanitario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Catalina Ricaurte, Presidenta del Directorio de IFI y Gerente General de Merck Group para Ecuador, Perú y Colombia.
En el diálogo se planteó, la necesidad de definir el papel de cada actor dentro del proceso. La academia genera conocimiento e identifica tecnologías con potencial; las empresas aportan información sobre la demanda y el mercado y participan en el financiamiento y el riesgo; mientras que el Estado establece incentivos, mecanismos de financiamiento y condiciones para facilitar la cooperación.
Conectar investigación y demanda
Uno de los puntos abordados fue la relación entre universidad y empresa. Desde la academia se señaló que, al momento de negociar una tecnología, muchas veces las partes no conocen con precisión su valor, cuánto está dispuesta a pagar la empresa, las condiciones del mercado o los riesgos asociados.
Para facilitar esa relación se planteó contar con herramientas para cooperación, licenciamiento y contratos de investigación entre universidades y empresas.
También se propuso que el acercamiento ocurra desde etapas tempranas de la investigación. Desde la industria farmacéutica se indicó que, cuando el diálogo comienza con investigaciones avanzadas o terminadas, resulta más difícil conectar el trabajo de los investigadores con las necesidades identificadas por la industria. Un diálogo institucional desde la definición de las líneas de investigación permitiría buscar esos puntos de encuentro desde el inicio.
La transferencia tecnológica también enfrenta condiciones normativas. Desde la academia se planteó que un marco para las spin-offs universitarias permitiría agilizar el traslado de propiedad intelectual hacia nuevos emprendimientos y brindar mayor seguridad jurídica al proceso.
Incentivos para investigar y transferir
Otro de los temas fue la necesidad de generar incentivos para que las empresas participen en investigación y desarrollo junto con las universidades. Desde la academia se señaló la falta de incentivos tributarios específicos para este tipo de colaboración.
La experiencia internacional presentada en el panel también identificó los beneficios fiscales como un mecanismo para impulsar la investigación y la vinculación universidad-empresa. Además, se señaló la necesidad de institucionalizar estos mecanismos para darles continuidad más allá de los cambios de gobierno.
El financiamiento completa esta relación. Desde el sector público se indicó que las empresas deben participar en el financiamiento y asumir parte del riesgo de apostar por desarrollos provenientes de universidades, mientras que el Estado puede facilitar incentivos, financiamiento y acceso a cooperación internacional.
Propiedad intelectual para generar valor
La propiedad intelectual fue abordada como parte del proceso de transferencia del conocimiento. Para reducir incertidumbre entre los participantes, se planteó definir desde etapas iniciales aspectos como titularidad, financiamiento, distribución de beneficios, cesión de derechos y confidencialidad.
El panel también identificó una brecha entre la oferta y la demanda de conocimiento. La propuesta fue trabajar bajo una lógica en la que cada participante cumpla una función: la academia genera conocimiento; las empresas identifican necesidades del mercado y participan en su desarrollo; y el Estado genera las condiciones que faciliten esa relación.
El fortalecimiento del ecosistema de innovación ecuatoriano pasa así por conectar etapas que todavía operan con brechas entre sí: investigación, demanda, desarrollo, financiamiento, propiedad intelectual, transferencia y mercado. La discusión del panel ubicó las oportunidades que permitan que academia, empresa y Estado intervengan desde el inicio del proceso y con funciones definidas.
































