
Ingenio San Carlos incorporó procesos de automatización, estándares internacionales y generación de energía renovable para fortalecer la calidad e inocuidad de su producción de azúcar, mediante una operación industrial enfocada en la eficiencia y la mejora continua.
Según Octavio Trujillo, director industrial de la compañía, la operación se sustenta en procesos estandarizados y controles que buscan garantizar la seguridad alimentaria durante todas las etapas de producción. El ejecutivo señaló que la inocuidad constituye una de las principales prioridades de la empresa, con el objetivo de que el producto cumpla los estándares internacionales aplicables a la industria alimentaria.
Como parte de su proceso de modernización, la empresa implementó sistemas automatizados en el área de envasado para el empaquetado de fundas y sacos. De acuerdo con la compañía, esta tecnología reduce la intervención manual en etapas críticas del proceso, disminuye el riesgo de contaminación y fortalece los controles sobre el producto final.
La operación también incorpora programas orientados al desarrollo del talento humano. La empresa indica que sus colaboradores participan en los procesos de producción, control de calidad e inocuidad bajo procedimientos definidos para mantener la consistencia de la operación industrial.
En materia de sostenibilidad, Ingenio San Carlos genera energía a partir del bagazo de la caña de azúcar, biomasa que abastece parte de sus procesos productivos y permite entregar aproximadamente 145 MW al Sistema Nacional Interconectado, especialmente durante los períodos de estiaje.
La compañía señala que estas iniciativas forman parte de su estrategia para fortalecer la eficiencia operativa, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad dentro de la industria agroindustrial ecuatoriana.





























