
Los Sistemas de Información Geográfica (SIG) amplían su alcance más allá de la elaboración y visualización de mapas. La posibilidad de integrar distintas fuentes de información, analizar variables territoriales y construir modelos permite utilizarlos para comprender lo que ocurre en un territorio y aportar elementos para la toma de decisiones.
Deiro González, gerente de Tecnología de Esri Colombia, explica que esta evolución también está acercando las capacidades geoespaciales a distintos perfiles dentro de las organizaciones, desde especialistas que generan mapas y capas de información hasta gerentes, directores y ejecutivos que requieren interpretar los datos para decidir.
ArcGIS, plataforma de Sistemas de Información Geográfica (SIG) desarrollada por Esri, incorpora además capacidades de inteligencia artificial geoespacial o GeoAI, que combinan datos espaciales con modelos y herramientas de análisis. A ello se suman asistentes y agentes geográficos que facilitan nuevas formas de interacción con la información, incluido el uso de lenguaje natural.
Del mapa a la decisión
La incorporación de la dimensión geográfica permite relacionar información sobre infraestructura, recursos, activos, amenazas u otras variables con su ubicación y contexto.
Para los niveles directivos, el valor está en utilizar esos datos para comprender una situación, identificar relaciones y evaluar alternativas. De esta manera, los SIG pueden tener aplicaciones en distintas industrias y ámbitos de gestión.
El cambio está también en la posibilidad de integrar información procedente de diferentes fuentes y analizarla dentro de un contexto territorial. Esto permite pasar de observar dónde ocurre un determinado evento a entender qué elementos están relacionados y cuáles podrían verse afectados.
González menciona que la información geoespacial también puede utilizarse con una perspectiva preventiva. A partir de datos históricos y variables territoriales es posible construir modelos que ayuden a identificar zonas vulnerables y analizar posibles escenarios frente a fenómenos naturales.
González menciona como ejemplo el fenómeno de El Niño. El análisis permite relacionar antecedentes y condiciones geográficas para determinar áreas de mayor vulnerabilidad y evaluar posibles afectaciones sobre infraestructura o recursos hídricos.
El mismo principio puede aplicarse frente a amenazas sísmicas y otros eventos climáticos: relacionar la localización de activos y recursos con información sobre riesgos permite disponer de mayores elementos para planificar y priorizar acciones.
El avance de estas herramientas también requiere ampliar el conocimiento sobre el uso de información geográfica. Esri mantiene alianzas con universidades y programas dirigidos al ámbito educativo para acercar estas tecnologías a nuevos usuarios.
Según González, la compañía ofrece licenciamiento a instituciones educativas y herramientas interactivas para que estudiantes puedan familiarizarse con la geografía digital y el análisis territorial.
En Ecuador, Esri cuenta con presencia local y equipos técnicos en Quito y Guayaquil, mientras parte de la coordinación regional se realiza desde Colombia.
































