LOADING

Type to search

Uncategorized

La nube como aliada de la automatización eficiente 

Share

Por Bruno Sánchez, Gerente comercial, Ondú Cloud. 

Cuando la automatización se integra al negocio, la infraestructura define su éxito. La nube ofrece la flexibilidad necesaria para escalar, integrar y sostener resultados en el tiempo. 

En Fórmula 1, probar un auto en pista no garantiza ganar un campeonato. Las pruebas permiten validar, ajustar parámetros y entender el comportamiento del vehículo, pero competir exige potencia, adaptación y continuidad. Con la automatización ocurre algo similar, mientras se mantiene en fase experimental, puede sostenerse con recursos limitados; cuando pasa a producción, requiere una base capaz de escalar. 

Durante las primeras etapas, muchas organizaciones abordan la automatización como un ejercicio de experimentación. Se prueban procesos, se validan herramientas y se miden resultados en entornos controlados. En esa fase, las limitaciones de infraestructura no siempre se perciben como un problema. La exigencia aparece cuando estas iniciativas se integran a la operación diaria e inciden directamente en clientes, operación y negocio. 


La nube como base para escalar la automatización 

La nube aporta elasticidad y capacidad bajo demanda, lo que permite escalar la automatización sin depender de una infraestructura rígida. En proyectos que incorporan inteligencia artificial generativa, donde el uso intensivo de GPUs vuelve poco viable sostener infraestructura propia, este modelo permite validar e implementar soluciones sin generar tensiones financieras ni afectar la experiencia del cliente por falta de capacidad. La transición entre prueba y operación productiva se vuelve más fluida y controlada. 

La operación sostenida de entornos cloud requiere criterio técnico, experiencia y disciplina. En Fórmula 1, el piloto depende de un equipo que analiza datos, define estrategia y toma decisiones en tiempo real. De forma similar, las organizaciones necesitan aliados especializados que ayuden a diseñar, operar y optimizar su entorno de nube. 

Automatizar en un entorno tradicional equivale a entrenar a un piloto para una sola pista: funciona mientras las condiciones se mantienen estables. La nube, en cambio, permite preparar la operación para múltiples escenarios: cambios de demanda, integración con terceros, nuevos canales digitales y variaciones del entorno. Cuando los procesos se abren al ecosistema digital —clientes, proveedores y socios— la automatización deja de depender únicamente de lo que ocurre dentro de la organización. La infraestructura se adapta sin necesidad de rediseños estructurales. La diferencia no está en automatizar más, sino en automatizar con mayor margen de maniobra. 

El modelo cloud también facilita escalar la automatización de forma transversal. Al operar sobre una plataforma común, distintas áreas pueden compartir procesos y datos, reducir fricciones y acelerar la adopción. La automatización pasa a formar parte del modo de operar del negocio. 


Más valor para TI 

Desde la perspectiva del área de TI, la nube reduce la carga operativa asociada al mantenimiento de infraestructura. El acompañamiento especializado aporta automatización en monitoreo, gestión de alertas y respuesta ante incidentes. Con ello, los equipos internos liberan tiempo y capacidad para concentrarse en actividades de mayor valor: optimización de procesos, desarrollo de nuevas automatizaciones y alineación con las prioridades del negocio. 

El aporte de la nube a la automatización se refleja en indicadores concretos que inciden en eficiencia, continuidad y rentabilidad. Mayor disponibilidad para desplegar automatizaciones, tiempos de recuperación más cortos ante incidentes, reducción del costo por transacción automatizada e incremento en la productividad del equipo de TI al liberar tiempo operativo. A esto se suma una menor dependencia del error humano y una integración más ágil entre sistemas mediante arquitecturas cloud-native basadas en APIs, capaces de conectar plataformas en minutos. 


¿Por dónde empezar a automatizar? 

Los procesos con mayor potencial para automatizar con apoyo de la nube son aquellos que generan cuellos de botella operativos, financieros o afectan la experiencia del cliente. En Fórmula 1 no se optimiza lo accesorio, sino aquello que resta tiempo por vuelta. Procesos sensibles al tiempo de respuesta, tareas críticas expuestas a error humano o flujos que inciden directamente en la percepción del cliente suelen ofrecer retornos claros desde las primeras etapas. La nube permite abordarlos sin quedar atados a restricciones estructurales, incluso en sectores donde la automatización ya marca diferencias frente a competidores globales. 

En Ondú Cloud se han desarrollado proyectos donde la nube ha tenido un rol importante. En el sector industrial, una compañía inició con un proyecto acotado de automatización. En poco tiempo, se lograron reducciones de tiempos muertos, menor merma por errores operativos y un mejor control de inventarios. Estos resultados impulsaron la expansión de la automatización y la adopción de la nube como base operativa. El aprendizaje fue empezar en pequeño, medir desde el inicio y escalar con base en evidencia y retorno comprobable. 

En el sector retail, otro caso optó por una adopción más amplia desde el inicio. La organización decidió migrar su entorno de ERP completo a la nube, lo que implicó revisar y rediseñar previamente los procesos. Se definió una estrategia de gobierno corporativo y de datos, con roles, políticas y procedimientos claros. Bajo este enfoque, la nube actuó como habilitador de una nueva forma de operar, con el cliente y los datos como ejes centrales. 

La nube no representa una pérdida de control. Se trata de un ecosistema flexible que permite elegir configuraciones según cada necesidad y construir una estrategia progresiva. Una organización puede comenzar migrando datos legados a una nube privada local, ganar estabilidad y disponibilidad, y luego incorporar servicios especializados en nubes públicas, como analítica avanzada, soluciones para ERP o herramientas de colaboración. 

Este enfoque permite adoptar la nube de acuerdo con las capacidades y prioridades del negocio. El entorno actual es, en esencia, multinube. El valor está en definir cuándo y para qué utilizar cada plataforma. En ese recorrido, el rol del tercero consiste en guiar la construcción de una estrategia combinada, costo-eficiente y segura, alineada con los objetivos operativos y de crecimiento. 

En Ondú Cloud acompañamos ese recorrido desde el diagnóstico inicial hasta la operación continua: identificamos los procesos con mayor impacto, diseñamos una arquitectura de nube adecuada y automatizamos la operación para que la tecnología deje de ser una carga y se convierta en un motor de crecimiento. 

Porque automatizar no es solo modernizar la infraestructura. Es liberar tiempo operativo, reducir riesgos y permitir que la empresa se enfoque en lo que realmente genera valor: su negocio. 

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *