
La carrera de Computación de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) realizó el conversatorio Un día en la vida del CIO, con la colaboración de IT ahora en la convocatoria y coordinación de ejecutivos de tecnología de distintos sectores empresariales.
El encuentro contó con la participación de Giovanny Roldán, CIO de Bangara y presidente de CIO Forum Ecuador; Iván Esparza, CIO de Automotores y Anexos; Rubén Recalde, gerente corporativo de Proyectos Core de Pronaca; y Julián Verdezoto, gerente de Tecnología de Novacero.
Durante el conversatorio, los ejecutivos de IT compartieron experiencias sobre sus responsabilidades cotidianas, la toma de decisiones, la continuidad de los sistemas empresariales y la incorporación de inteligencia artificial en las organizaciones.
La agenda del CIO combina tecnología y negocio
La jornada de un responsable de tecnología comprende reuniones con equipos de trabajo, seguimiento de proyectos, participación en comités corporativos, negociaciones con proveedores y planificación de inversiones.
Durante el encuentro, los participantes describieron cómo distribuyen estas responsabilidades a lo largo de la semana. Una parte de su tiempo está dedicada a revisar el avance de las iniciativas y atender las necesidades de las distintas áreas de la organización. Otra corresponde a la planificación de presupuestos y a las decisiones sobre qué proyectos ejecutar, continuar o postergar.
Los ejecutivos señalaron que la transformación empresarial requiere la participación de diferentes áreas. Aunque tecnología interviene en el diseño y ejecución de las soluciones, las necesidades del negocio deben orientar las prioridades y justificar las inversiones.
La relación con los proveedores también ocupa un espacio importante en su gestión. Negociar contratos, evaluar servicios y seleccionar soluciones exige conocer las condiciones técnicas, económicas y operativas de cada propuesta.
En sus intervenciones, los CIO hicieron referencia a la necesidad de mantener una comunicación permanente con sus equipos, comprender los procesos empresariales y participar en las decisiones relacionadas con el crecimiento y la operación de las compañías.
La continuidad exige conocer los riesgos del negocio
Los participantes explicaron que cada industria depende de aplicaciones y servicios cuya interrupción puede ocasionar pérdidas económicas, afectar la atención a los clientes o detener procesos productivos.
Se mencionaron ejemplos de sistemas bancarios y plataformas de facturación en telecomunicaciones para explicar la importancia de identificar los servicios críticos y establecer niveles de disponibilidad acordes con las necesidades de cada organización.
Sin embargo, alcanzar mayores niveles de disponibilidad requiere inversiones en infraestructura, redundancia, comunicaciones y mecanismos de recuperación. Su justificación depende del impacto que podría generar una interrupción y de cuánto está dispuesta a invertir la organización para reducir ese riesgo.
La IA plantea nuevas exigencias profesionales
La inteligencia artificial ocupó otro espacio del intercambio de experiencia, especialmente por sus aplicaciones en la automatización y el desarrollo de software.
Los ejecutivos de TI comentaron experiencias de utilización de herramientas de IA para interactuar con clientes, apoyar tareas de programación, revisar código y realizar pruebas. También mencionaron la evolución de soluciones que buscan incorporar agentes inteligentes en diferentes etapas del ciclo de desarrollo, desde la definición de requerimientos hasta las pruebas funcionales.
No obstante, señalaron que las organizaciones deben considerar la preparación de sus procesos, la calidad de sus datos, la arquitectura de aplicaciones y los riesgos asociados antes de incorporar nuevas herramientas.
En sus intervenciones también advirtieron sobre las expectativas que generan algunas ofertas comerciales. Recomendaron evaluar las soluciones, realizar pruebas y comprobar sus resultados, en lugar de asumir que todas las capacidades anunciadas pueden aplicarse inmediatamente en cualquier organización.
Uno de los asuntos discutidos fue el futuro de los desarrolladores de software. Los participantes consideraron que, aunque las herramientas de IA permiten automatizar determinadas actividades, sigue siendo necesario comprender los conceptos de programación, las bases de datos, las arquitecturas y las prácticas de desarrollo.
La revisión humana de los resultados, la validación de requerimientos y el conocimiento de los sistemas continúan formando parte del trabajo tecnológico.
El aprendizaje permanente fue una recomendación recurrente para los estudiantes. Los ejecutivos los animaron a investigar, experimentar con nuevas herramientas y fortalecer sus conocimientos para identificar oportunidades de aplicación y evaluar críticamente las propuestas tecnológicas.
El encuentro permitió acercar a los futuros profesionales a las responsabilidades de quienes dirigen las áreas de tecnología.




























