
La inteligencia artificial (IA) está incorporándose en distintas etapas de la industria de la construcción, desde el diseño de proyectos hasta la operación de las edificaciones. Su aplicación permite analizar grandes volúmenes de información para optimizar el uso de materiales, reducir desperdicios, mejorar la eficiencia energética y apoyar la toma de decisiones durante el ciclo de vida de una obra.
Saint-Gobain Imptek señala que esta tecnología se ha convertido en una herramienta de apoyo para arquitectos, ingenieros y constructores, al facilitar el análisis de múltiples variables en menor tiempo y contribuir al desarrollo de proyectos con un uso más eficiente de los recursos.
“La inteligencia artificial no reemplaza la experiencia de quienes construyen; la fortalece. Su mayor aporte es ayudar a utilizar mejor los recursos y acelerar una construcción más eficiente y sostenible”, afirmó Silvia Andino, gerente de Marketing de Saint-Gobain Imptek.
Optimización desde la etapa de diseño
La utilización de inteligencia artificial permite evaluar diferentes alternativas de diseño para optimizar aspectos como iluminación, ventilación, consumo energético y selección de materiales antes del inicio de la construcción.
Como ejemplo, Autodesk utilizó inteligencia artificial generativa para analizar más de 10.000 configuraciones durante el diseño de sus oficinas en Toronto, Canadá, con el propósito de optimizar la distribución de los espacios y agilizar el proceso de planificación.
Apoyo durante la ejecución de la obra
En la fase constructiva, la IA también puede contribuir a la planificación de cronogramas, la gestión del abastecimiento de materiales, la identificación anticipada de posibles retrasos y la detección de inconsistencias antes de que generen costos adicionales.
En Suiza, la empresa ZenRobotics emplea robots equipados con inteligencia artificial capaces de clasificar hasta 200 toneladas de residuos de construcción por hora, facilitando la recuperación de materiales para su reincorporación en nuevos proyectos.
Gestión de edificaciones
Una vez concluida la construcción, la inteligencia artificial también puede utilizarse para monitorear el funcionamiento de los edificios mediante sensores y análisis predictivo. Estas herramientas permiten optimizar el consumo energético, planificar mantenimientos y gestionar de forma más eficiente los activos durante su operación.
De acuerdo con Saint-Gobain Imptek, la incorporación de estas tecnologías responde a la necesidad del sector de mejorar la eficiencia en el uso de recursos, reducir el impacto ambiental y avanzar hacia modelos de construcción con criterios de economía circular.






























