Estudio: Potencial de la IA se ve frenado por una brecha de confianza en los datos y la IA

Share

La compañía Veeam® Software presentó el nuevo informe Data and AI Trust Gap de Veeam que pone de manifiesto una brecha cada vez mayor en el núcleo de la IA empresarial. Aunque el 88% de las organizaciones ya utiliza o está probando agentes de IA, solo el 7% puede considerarse verdaderamente preparado para la IA y el 95% afirma que los retos relacionados con los datos ya han ralentizado su progreso en este ámbito. A medida que la IA basada en agentes pasa de la fase piloto a la producción, las organizaciones se enfrentan a un reto urgente: garantizar que los datos que alimentan esos sistemas sean visibles, estén controlados, sean seguros y resistentes.

El estudio, basado en una encuesta mundial realizada a 600 altos ejecutivos de los sectores de los servicios financieros, salud, industria manufacturera, comercio minorista y tecnología, revela que la adopción de la inteligencia artificial está avanzando a un ritmo mucho más rápido que las estructuras de gobernanza diseñadas para gestionarla. A pesar de la fuerte inversión y la firme voluntad de los ejecutivos, la capacidad para controlar, supervisar y recuperarse de los fallos de la IA está muy poco desarrollada.

Las principales conclusiones revelan que la IA se está implantando más rápido que los sistemas de control:

  • Solo el 7% de las organizaciones está realmente preparado para la IA.
  • El 88% ya utiliza o está probando agentes de IA.
  • Solo el 28% confía en su capacidad para detectar sistemas de IA que operen fuera de los parámetros aprobados.
  • El 95% afirma que los retos relacionados con los datos ya han ralentizado el avance de la IA.

Las cifras ponen de manifiesto una clara brecha de confianza entre la adopción de la IA y la gobernanza, la transparencia y el control necesarios para respaldarla.

“La mayoría de las organizaciones no tienen un problema de adopción de la IA, sino un problema de confianza en la IA”, afirmó Anand Eswaran, CEO de Veeam. “La primera fase de la IA se caracterizó por la inversión en infraestructura, la experimentación y la aceleración. La siguiente fase vendrá marcada por la confianza. Con la adopción generalizada de agentes de IA autónomos que operan a la velocidad de las máquinas, la pregunta pasa de ser si se puede utilizar la IA a si se puede garantizar que todos los datos estén seguros, regulados, cumplan con la normativa y sean resilientes. Y, si algo saliera mal, ¿se podría recuperar con precisión? Así es como se acelera la IA segura a gran escala sin aumentar el riesgo reputacional y operativo”.

La confianza de los directivos oculta una brecha con la realidad operativa

El estudio pone de manifiesto una importante brecha de percepción entre la dirección y los equipos operativos encargados de generar resultados en materia de IA. A menudo, el progreso se estanca entre la intención y la ejecución: la gobernanza se aplica de forma inconsistente, los datos se gestionan de manera reactiva y la responsabilidad se asigna, pero de forma fragmentada.