La implementación de la Política Nacional de Transformación Digital en Salud abre un escenario de oportunidades para el sistema sanitario ecuatoriano. Así lo señala un estudio desarrollado por Conexia, a partir de consultas a organizaciones del sector salud en Ecuador sobre los avances, desafíos y expectativas frente a la digitalización.
“Con la Política Nacional de Transformación Digital en Salud, Ecuador enfrenta grandes oportunidades para mejorar la eficiencia en la gestión sanitaria, la calidad de la atención médica y la prevención, junto a la optimización de la experiencia de los profesionales del sector y los pacientes”, señala Luis Navas, CEO de Conexia.
El análisis identifica como principales desafíos garantizar la interoperabilidad de los sistemas (38%), ampliar la conectividad e infraestructura en todo el país (25%), fortalecer la gobernanza y la seguridad de los datos (21%) y capacitar al talento humano para liderar el cambio tecnológico (17%).
En cuanto a las prioridades en proyectos de transformación digital, el 39% de las organizaciones señala la inversión en sistemas como principal acción, seguido por la integración de procesos (33%), la capacitación del personal (17%) y el cumplimiento de requisitos regulatorios (11%).
Desde la perspectiva de los usuarios del sistema sanitario, las expectativas se concentran en el acceso seguro a aplicaciones y plataformas de gestión (35%), una atención más ágil (26%) y mejoras en la calidad del servicio (26%).
En materia de gestión de datos, las principales preocupaciones se relacionan con la privacidad de la información (39%) y el uso de datos por parte de terceros (39%), además del riesgo de mal uso (17%) y accesos no autorizados (6%).
El estudio también aborda el impacto de la inteligencia artificial. El 41% de las organizaciones identifica su mayor incidencia en la optimización de recursos, seguida por diagnósticos más rápidos (24%), atención personalizada (21%) y reducción de errores administrativos y clínicos (14%).
“La IA en salud promete grandes avances, con transformaciones que facilitarán diagnósticos más rápidos, tratamientos personalizados, decisiones administrativas y clínicas respaldadas por datos, y una gestión optimizada de los recursos”, afirma Navas.
Entre los aportes señalados se incluyen la detección temprana mediante análisis de datos, la automatización de procesos administrativos, la personalización de servicios y la necesidad de fortalecer marcos de ética y protección de datos.