Construyendo el futuro tecnológico, claves de la formación del nuevo CIO en la era digital.

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Por Germán Pancho, Director de las Maestrías de Gestión de la Seguridad de la Información y Transformación Digital, UDLA 

La Universidad tiene que plantearse el rediseño académico de varios de los programas de posgrado para integrar de manera holística aspectos técnicos, empresariales y éticos, preparando a los futuros CIO para abordar no solo los aspectos tecnológicos, sino también los desafíos relacionados con la ciberseguridad, la privacidad de datos, la alineación estratégica de la tecnología con la excelencia operacional, la innovación en productos y servicios, así como el desarrollo de nuevos modelos de negocio.  

El éxito empresarial en la era digital, requiere que los CIOs promuevan la interdisciplinariedad en los proyectos y la colaboración con la industria. Por lo tanto, no solo es cuestión de adquirir conocimientos, sino también de crear capacidades y habilidades que permitan liderar la transformación digital en un mundo que evoluciona muy rápido y es competitivo. 

Los temas más relevantes de formación del CIO del futuro, abarcan una amplia gama de áreas que reflejan la complejidad y la evolución continua del panorama tecnológico, estos incluyen a la transformación digital, Inteligencia Artificial y Machine Learning, ciberseguridad, gestión de datos, cloud computing, experiencia del usuario (UX), gestión del cambio y arquitectura empresarial. La formación del CIO del futuro debe ser integral y adaptarse continuamente para mantenerse al día con los avances tecnológicos y las necesidades cambiantes de las organizaciones. 

 Antes de la transformación digital, las funciones y responsabilidades del CIO se centraban principalmente en la gestión de las tecnologías de la información de una manera más operativa y de soporte. Algunas de las funciones y responsabilidades típicas incluían la gestión de infraestructura tecnológica, el desarrollo de aplicaciones, el soporte técnico, la seguridad informática, la gestión de proyectos de TI y la gestión de presupuesto. 

 A día de hoy, el rol del CIO ha evolucionado a una función estratégica centrada en impulsar la innovación y el valor empresarial a través de la tecnología. Esta evolución refleja el creciente reconocimiento del papel crítico que la tecnología desempeña en el éxito de las organizaciones en la era digital. Algunos cambios importantes incluyen en las responsabilidades y aporte del CIO y tienen que ver con la innovación tecnológica. Ahora, bien, las habilidades y competencias fundamentales que necesita desarrollar frente a nuevas tendencias y modelos de negocio son diversas, pero podemos enumerar las más relevantes como: visión estratégica, liderazgo transformacional, habilidades técnicas para tomar decisiones informadas sobre soluciones tecnológicas, gestión del cambio, gestión ágil de proyectos, pensamiento analítico, gestión del riesgo, comunicación efectiva y adaptabilidad. 

De la misma manera que el rol del CIO ha cambiado, también la oferta académica. Se han direccionado en varios frentes:  

1) Un cuerpo de conocimiento actualizado a las nuevas tendencias, estándares y buenas prácticas. 

2) El desarrollo de habilidades blandas 

3) El trabajo interdisciplinario con proyectos que integran la participación de otros programas académicos de naturaleza diversa. 

4) Los mecanismos de aprendizaje y actor más importante de la formación es el propio estudiante. 

Respecto a este último aspecto, hay una evolución muy rápida. Las exposiciones magistrales no constituyen ahora el modo de enseñanza que prevalece, sino el método del caso, los foros, las clases inversas, los proyectos integradores, los ejercicios prácticos, etc. A este cambio de enfoques, se debe añadir el incremento de la oferta académica con mecanismos de aprendizaje virtual e híbrido. 

Además del rediseño de los programas, es fundamental formar a los docentes para su evolución en los mecanismos de enseñanza aprendizaje y la inversión en plataformas aprendizaje, gestión de contenidos y laboratorios.  

A nivel de posgrado, se requiere un enfoque profesionalizante en la formación de los futuros CIO, es decir, con un enfoque hacia la investigación aplicada, lo cual permite a los estudiantes desarrollar habilidades prácticas, mientras exploran soluciones innovadoras para los desafíos tecnológicos y empresariales actuales. Además, la investigación aplicada fomenta el desarrollo de un pensamiento crítico y creativo. 

La Academia se adapta a los nuevos requerimientos de conocimiento y aplicabilidad real que permita a los CIO gestionar la tecnología y convertirse en estratégico en la definición de decisiones corporativas. 

La Academia debe adaptarse mediante los siguientes enfoques: 

  • Cursos y proyectos que aborden la transformación digital y las estrategias de innovación, proporcionando a los estudiantes las herramientas y metodologías necesarias para liderar procesos de cambio tecnológico en las organizaciones. Se debe fomentar la exploración de casos de estudio reales y la participación en proyectos de investigación aplicada. 
  • El desarrollo de habilidades de liderazgo y gestión del cambio cultural, mediante talleres y actividades prácticas que ayudan a los estudiantes a comprender la importancia del liderazgo transformacional y la influencia en la cultura organizacional.  
  • Cursos centrados en el diseño de modelos de negocio digitales, donde los estudiantes aprendan a identificar oportunidades de negocio basadas en tecnología, a diseñar estrategias de monetización digital y a desarrollar planes de implementación efectivos.  
  • La transformación de la información, incluyendo aspectos de gestión de datos, analítica de datos y seguridad de la información, a través de la adquisición de conocimientos y el despliegue de las mejores prácticas para salvaguardar la información sensible de la empresa. 
  • Cursos y proyectos que se centran en la experiencia del cliente y el diseño centrado en el usuario, aprendiendo a comprender las necesidades y expectativas de los usuarios finales y a diseñar soluciones tecnológicas que satisfagan sus requerimientos de manera efectiva, enfatizando en la importancia de la usabilidad, la accesibilidad y la personalización en el diseño de productos y servicios digitales.