Los desafíos de la industria automotriz, acelerar el viaje digital.

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Durante la Automation Fair, feria de tendencias tecnológicas a nivel industrial que organiza anualmente Rockwell Automation, se realizó el Foro de la Industria Automotriz y de Neumáticos, donde protagonistas del sector hablaron del momento en el que se encuentran y las oportunidades que existen en cuanto a digitalización.

Chad Markle, director global de Kalypso empresa especializada en la evolución digital,  cree que el primer paso para buscar una transformación digital es el recurso humano. Además de un líder que oriente el cambio.

Para Courtney Cannon, gerente senior de estrategia digital del fabricante de llantas Bridgestone Americas, reconoció cierta falta de voluntad en el sector para explorar nuevas tecnologías y cree que existe un temor corporativo de dejar que los proveedores de equipos dicten la innovación interna. “Asignar recursos para comprender cómo podemos aprovechar la nueva tecnología es lo más beneficioso que podemos hacer en este momento”, dijo.

En tanto, Dennis Hodges, director de información de Inteva Products, proveedor global de componentes y sistemas de ingeniería para la industria automotriz, afirma que su compañía está dispuesta a asumir riesgos en avances digitales o nuevos equipos. «Debemos alejarnos de soluciones parches para mantener equipos de 40 años en la planta», dijo.

En la industria automotriz, en muchos casos todavía se ven viejos estándares basados ​​en el antiguo negocio del tren motriz, que se interpone en el camino de la transformación digital, señala Udo Panenka, presidente de automatización industrial de ATS Industrial Automation.

Sin embargo, están los nuevos jugadores que traen a la industria una apertura diferente. Por ejemplo, si la industria quiere aprovechar una herramienta como el gemelo digital de una línea de ensamblaje de productos, «no podrá llegar allí si intenta hacerlo para cada OEM (fabricante de equipo original) desde cero», afirma Panenka y agrega que necesita trabajar más con la modularización y la estandarización.

Los cambios que trae la industria automotriz necesitan de un rápido escalamiento para satisfacer la demanda. Y para ello está la tecnología. Panenka pone el ejemplo del crecimiento en la demanda de baterías y celdas de combustible. Ya que su empresa no puede construir fábricas lo suficientemente rápidas, necesitan pensar de manera distinta.

“¿Cómo reducimos los plazos de entrega en las nuevas líneas de productos de dos años a seis meses? Esto solo puede ser posible con tecnología. Sacar más provecho de nuestros activos potenciados digitalmente nos ayudará a impulsar en la dirección correcta», agregó.

El futuro del sector automotriz

ATS predice que, a más tardar para 2024 o 2025, la demanda de ciertas tecnologías será mayor de lo que la industria pueda ofrecer. Por ello se deben diseñar soluciones modulares y estandarizadas que se ajusten rápidamente a las necesidades del cliente y entregarse mucho más rápido.

Los ritmos de crecimiento de vehículos eléctricos son retadores para el ecosistema automotriz, en donde se requiere que la cadena de suministro sea capaz de poder adaptar las líneas de fabricación para duplicar y ser más flexible en base a la demanda y preferencia de los consumidores. Modularidad, flexibilidad y escalabilidad son conceptos básicos para el diseño de las líneas de producción.

¿Cuál es el camino? ¿Deshacernos de las actuales líneas de producción? “Eso no sería sustentable. Para nosotros, el diseño para la capacidad de actualización será un factor decisivo y solo será posible si formamos asociaciones estratégicas”, anota Panenka.

Se refiere a la colaboración entre los mismos proveedores y con los usuarios finales, así como la colaboración dentro de grupos organizacionales como IT e ingeniería. Los panelistas coincidieron que estas asociaciones estratégicas serían parte integral del avance de las operaciones digitales en la fabricación.

Markle destacó que lo digital está abriendo nuevos modelos comerciales y líneas de servicio para muchas empresas, lo que a su vez podría ayudar a impulsar la adopción de más tecnología. “Lo digital es un estilo de vida. Tiene que convertirse en parte del ADN de la industria”, complementa Panenka. Si ese estilo de vida no está impulsando a toda la organización, la iniciativa no llegará a ninguna parte.

ATS está luchando con nuevos modelos comerciales para ayudarlos a impulsar esta cultura digital. Se viene enfocando en modelos basados ​​en el usuario, ​​en resultados, y ​​en rendimiento. “La cuantificación de su ROI es el pilar clave que impulsa todo eso», expresa.

Como conclusión, la industria automotriz tiene que acelerar el ritmo en la integración de herramientas digitales para incrementar el potencial de la fuerza de trabajo, así como la optimización de los principales procesos productivos los cuales, con la colaboración de diferentes proveedores y usuarios finales, serán un factor decisivo para el avance de la industria.