Liderazgo con propósito frente a la crisis

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Un suceso sorpresivo de gran impacto económico como la pandemia cuyos efectos aún los vivimos, pone en peligro el normal desarrollo de los procesos empresariales pero también genera oportunidades donde es importante la aplicación de liderazgo y proactividad. David Lamka, motivador transformacional, indica algunas cifras sobre la realidad económica global donde según información de Oxford Economics, dedicada a la previsión global y análisis cuantitativo, el PIB se reducirá en 1.1 trillones de dólares a nivel mundial, es necesario revisar los planes estratégicos definidos para este año e invita a los líderes a una estructuración y gestión en crisis.

Para los líderes de las áreas de tecnología, que generalmente han tenido dificultades al presentar proyectos de IT, este momento es el más oportuno para visibilizar su gestión y presentar proyectos frente a la necesidad de la operatividad del negocio. Para ello, Lamka indica que es clave enseñar con métricas el impacto y resultados de las inversiones que se hicieron en IT durante los últimos meses y hacer lobby con las todas las gerencias para analizar las mejoras en el desempeño y el uso de tecnología.

Pero además, indicó que es el momento adecuado para poner en práctica un liderazgo que aporte. En algunos momentos de la crisis, los colaboradores necesitan de un líder directivo que dé el propósito y la confianza a su gente con su auto confianza y fuerza. De manera que ese líder conecte su propósito personal de liderazgo, con el propósito de la empresa y sea flexible en sus estrategias para el cumplimiento de los objetivos. Si antes de la pandemia la estrategia empresarial se monitoreaba y revisaba cada año, ahora,  se revisa continuamente.

En una crisis, generada por la pandemia, donde las formas de laborar han cambiado hacia el trabajo remoto, los colaboradores necesitan sentirse escuchados y contar con información sobre lo que realiza la empresa, sus jefes y las decisiones que se toman, y en este punto, es importante que el líder desarrolle espacios de interacción durante el teletrabajo, reuniones con un check-in para recordar el propósito y valores de la empresa. Además sugiere, generar espacios para agradecer a cada colaborador por sus logros y recibir feedback positivos y de mejora sobre sus actividades; fomentar espacios de diversión para almorzar, tomar un café, té o cualquier otra bebida algún día con su equipo.

Sin perder el realismo de una crisis, un líder transformacional debe mantener la confianza para liderar los cambios en tiempo de incertidumbre y pensar en firme en la certeza de que saldremos diferentes, transformados, cambiados, reinventados.

Lamka enfatiza que el liderazgo transformacional está centrado en la fuerza movilizadora que genera un líder cuando dirige con entusiasmo y coherencia hacia un propósito inspirador, que empodera a su gente y genera una cultura inspiradora para lograr resultados extraordinarios. 

Cualidades del líder transformacional

David Lamka, señala las cualidades del líder transformacional en tiempos de crisis, como un líder que se adapta a los cambios emergentes con facilidad para impulsar a todos a través del propósito empresarial, reforzado por el propósito del líder.

Además, están en capacidad de generar un sentido de compromiso con sus colaboradores, buscar lo mejor para todos los stakeholders o partes interesadas: clientes, colaboradores, ambiente y comunidad. Los colaboradores confían en este liderazgo transparente, que vale oro en tiempos de crisis, porque posibilita prepararse, empoderarse y dar lo mejor de cada individuo para salir de la crisis.

Aspectos de un líder a tomar en cuenta para una gestión en crisis
–  Evaluación de riesgos con una planificación estratégica con base en escenarios, identificando acciones claves de intervención mitigación y planes de contingencia.

– Monitoreo: Establecer un plan de monitoreo de riesgos con alertas tempranas para  una toma de decisiones oportuna.

– Gestión de operación en crisis: promover la innovación con el fin de buscar soluciones alternativas y disruptivas que permitan la supervivencia de la organización en el largo plazo.

– Comunicación: Desarrollar un plan de comunicación interna y externa con un tono positivo y asertivo.

– Gestión financiera: Estimar los ingresos de la empresa y realizar una evaluación de impacto es decir el riesgo asociado a las pérdidas.

– Monitorear la salud financiera del cliente y trabajar en identificar su cadena de valor y determinar su exposición a posibles embates de la crisis.