Gestión de equipos tecnológicos y nuevas capacidades

Share

El liderazgo en tecnología se construye sobre capacidades técnicas, entendimiento del negocio y gestión de equipos. El liderazgo femenino forma parte de la transformación de los perfiles que hoy demandan las organizaciones.

La gestión de equipos tecnológicos y el desarrollo del talento femenino en IT exigen hoy un conjunto de competencias que va más allá del conocimiento técnico. La comunicación, la inteligencia emocional y la capacidad de construir entornos de colaboración se han convertido en habilidades necesarias para liderar en contextos diversos.

Para Patricia Tisner, directora del Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos de UNIR, las capacidades de liderazgo no dependen del género. “En términos de competencias, no hay diferencias entre hombres y mujeres. El liderazgo se define por las capacidades, los resultados y la actitud”, señala.

Sin embargo, en la práctica, distintas experiencias organizacionales muestran que muchas profesionales han desarrollado con mayor énfasis habilidades relacionadas con la gestión de personas, un aspecto importante en equipos tecnológicos donde conviven distintos perfiles y generaciones.

Estas capacidades también son consideradas por las gerencias al momento de identificar, desarrollar y proyectar talento dentro de las áreas tecnológicas.

“La tecnología se construye con herramientas, pero también con personas. La inteligencia emocional permite gestionar mejor esos procesos y generar entornos de colaboración”, explica.

El liderazgo femenino se incorpora como parte de una transformación más amplia en la forma de dirigir equipos, aportando una mirada que favorece la colaboración, la adaptación y la gestión del cambio.

El desarrollo de estos liderazgos también está vinculado a cambios culturales dentro de las organizaciones. Aunque muchas empresas han avanzado hacia esquemas de evaluación basados en competencias, la transformación aún se encuentra en proceso.

A ello se suma el “edadismo”, una tendencia que limita la valoración del talento en función de la edad, en un momento en el que la combinación entre experiencia y nuevas habilidades es necesaria.

Para Tisner, el liderazgo en tecnología requiere una combinación de capacidades técnicas y humanas. Las organizaciones buscan perfiles capaces de adaptarse a cambios constantes, gestionar equipos diversos, fomentar culturas de innovación y vincular la tecnología con los objetivos del negocio.

“El liderazgo femenino en tecnología se integra en modelos de gestión donde las organizaciones valoran tanto las capacidades técnicas como la habilidad de comprender y desarrollar equipos, impulsando la proyección del talento dentro de las áreas de IT”.