Por Santiago Andrade, Director de Información y Tecnología; Carlos Boada, Gerente de Transformación Digital y Proyectos IT de Quiport.
Arquitectura de datos, integración y cultura organizacional como base de eficiencia, monetización y decisiones sustentadas en evidencia en el Aeropuerto Internacional de Quito.
Ejes de análisis
- Arquitectura del modelo data-driven en Quiport
- Estrategia de implementación y gobierno de datos
- Formación de embajadores del dato
- Optimización de la experiencia del pasajero
- Monetización y optimización de ingresos no aeronáuticos
- Transferibilidad y aplicabilidad sectorial
La transformación digital en infraestructuras críticas suele impulsarse desde la incorporación de nuevas tecnologías. Plataformas, sistemas, analítica e inteligencia artificial aparecen como respuestas inmediatas frente a presiones de eficiencia, seguridad y experiencia del usuario. No obstante, la adopción de soluciones aisladas con frecuencia produce el efecto contrario: fragmentación operativa, silos de información y decisiones sustentadas en múltiples versiones de una misma realidad.
El Aeropuerto Internacional de Quito plantea una lectura distinta. Su proceso de transformación no se articula primordialmente alrededor de herramientas, sino a través de una estrategia centrada en datos, arquitectura e integración como base de un rediseño sistémico del modelo operativo. Este planteamiento parte de fundamentos metodológicos que privilegian la formulación rigurosa de problemas, permitiendo traducir dinámicas complejas en estructuras analíticas manejables en las que las decisiones tecnológicas se sustentan en evidencia cuantitativa.
Bajo esta lógica, se concibe un catalizador digital como infraestructura transversal. Se trata de una plataforma tecnológica desarrollada internamente, diseñada para integrar de manera nativa múltiples dominios operacionales, incluyendo datos operativos, comerciales, ambientales, de seguridad y de experiencia del pasajero.
A diferencia de esquemas fragmentados o suites genéricas, este modelo prioriza la integración continua de la información, la contextualización operativa alineada con procesos y exigencias regulatorias, la incorporación de capacidades analíticas avanzadas y la democratización del acceso a insights en distintos niveles organizacionales mediante asistentes conversacionales de IA y dashboards operacionales.
Este catalizador digital se plantea como una plataforma tecnológica desarrollada internamente, concebida para integrar de manera nativa y transversal múltiples dominios operacionales.
Arquitectura del modelo data-driven en Quiport
El diagnóstico inicial reveló una paradoja característica de organizaciones con madurez tecnológica media-alta: existencia de un ecosistema digital extenso junto a un aprovechamiento limitado del dato. La información, aunque abundante, permanecía dispersa en estructuras departamentales, con flujos fragmentados, reportes intensivos en procesamiento manual y dinámicas de decisión sustentadas en experiencia tácita más que en evidencia cuantitativa.
La evaluación permitió identificar patrones recurrentes. La fragmentación de datos entre múltiples sistemas sin integración semántica generaba versiones contradictorias de una misma métrica. En paralelo, procesos manuales absorbían recursos calificados en tareas de consolidación y digitación, reduciendo la capacidad analítica de las áreas. A ello se sumaba la ausencia de un marco formal de gobernanza de datos que estableciera estándares de calidad, trazabilidad y criterios de acceso, así como una visibilidad transversal limitada que dificultaba comprender interdependencias entre procesos y su impacto en objetivos estratégicos.
La propuesta estratégica se articuló sobre tres líneas de acción: la comprensión profunda del negocio y sus procesos críticos, la alineación estructural entre personas, datos y tecnología, y la definición de una hoja de ruta tecnológica orientada a generar eficiencia, visibilidad operativa y decisiones basadas en evidencia.
Estrategia de implementación y gobierno de datos
La implementación del modelo data-driven se estructuró sobre una secuencia metodológica alineada con marcos de referencia de la industria, particularmente el Smart Data Hub del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI, por sus siglas en inglés) y el Data Management Capability Assessment Model (DCAM) del EDM Council. Este enfoque permitió ordenar la transformación evitando intervenciones aisladas y priorizando consistencia operativa del dato.
En la primera fase se realizó un inventario exhaustivo del ecosistema digital existente, evaluando cantidad, calidad y accesibilidad de los datos. Se identificaron fuentes críticas, flujos de información y puntos de generación de datos a lo largo del journey del pasajero y de los procesos operacionales.
En paralelo, se definieron criterios de calidad de datos y se implementaron procesos de limpieza, normalización y validación para garantizar que los datos contaran una historia consistente independientemente del área de origen. Esto requirió consenso organizacional sobre definiciones de métricas clave y establecimiento de un master data management.
Se definieron reglas de gobierno del dato incorporando criterios de confidencialidad, privacidad y seguridad, junto con la asignación explícita de roles y responsabilidades. Se implementaron políticas de acceso basadas en roles y auditorías de uso de información sensible
Para finalmente, identificar y priorizar loscasos de uso de alto impacto para el negocio, partiendo de problemas reales y oportunidades de generación de valor en lugar de capacidades tecnológicas disponibles. Los indicadores se alinearon con objetivos estratégicos y se vincularon con procesos de negocio específicos.
Formación de embajadores del dato
La transformación cultural fue un componente crítico del modelo, reconociendo que la tecnología y los datos por sí mismos no generan valor sin adopción organizacional efectiva. Bajo esta premisa, se impulsó un programa de embajadores del dato estructurado como un proceso ordenado, planificado y con múltiples niveles de involucramiento.
La iniciativa involucró a la alta dirección mediante patrocinio explícito y respaldo institucional, a líderes del negocio en la priorización de casos de uso y validación de modelos analíticos, y a colaboradores de diversas áreas como promotores del uso responsable y estratégico de la información. Con ello, se buscó romper barreras funcionales y empoderar a colaboradores para el uso responsable y estratégico de los datos, actuando como agentes de cambio y multiplicadores de conocimiento.
El impacto se manifestó principalmente en la dinámica organizacional. Se fortaleció la colaboración interfuncional, aumentó la confianza en la información compartida y el establecimiento de un lenguaje común basado en indicadores y evidencia cuantitativa.
Optimización de la experiencia del pasajero
El ecosistema digital orientado al journey del pasajero generó mejoras sostenidas en indicadores de experiencia. La aceleración de procesos de control (seguridad, migración, embarque) mediante la optimización basada en datos resultó en un incremento del tiempo disponible para el pasajero en zonas de relajación y consumo comercial.
Este incremento en el dwell time comercial se correlaciona directamente con incrementos en gasto promedio por pasajero, validando la hipótesis de que optimización de flujos operacionales genera valor económico medible, no solo satisfacción subjetiva del cliente.
Monetización y optimización de ingresos no aeronáuticos
El modelo data-driven amplió la visibilidad sobre dinámicas comerciales, permitiendo identificar oportunidades de optimización en la generación de ingresos no aeronáuticos. La analítica facilitó ajustes en la oferta comercial, vinculando patrones de consumo con perfiles de pasajeros, destinos y horarios de operación.
Estos insumos habilitaron mejoras en revenue por pasajero, así como iniciativas orientadas a optimizar la asignación de puertas de embarque bajo criterios de proximidad y comportamiento de consumo. En paralelo, se proyectan esquemas de pricing dinámico que incorporan demanda, temporalidad y segmentación de clientes como variables de decisión.
Transferibilidad y aplicabilidad sectorial
El modelo implementado en Quiport deja lecciones aplicables más allá del entorno aeroportuario. La experiencia confirma que la transformación sostenida responde primero a dinámicas del negocio y a la forma en que la organización estructura procesos, antes que a la incorporación de tecnología. En este contexto, la calidad y gobernanza del dato emergen como condiciones necesarias para sostener decisiones consistentes y análisis confiables.
La eliminación de silos de información y la construcción de una visión transversal resultan determinantes en entornos complejos. Del mismo modo, el compromiso de las personas y la priorización de casos de uso con impacto tangible condicionan la viabilidad de cualquier iniciativa. Los avances graduales, acompañados de resultados medibles, facilitan la adopción y reducen fricciones organizacionales.
La cultura data-driven demuestra ser escalable independientemente del tamaño o sector. Todas las organizaciones generan datos; el diferenciador reside en la capacidad de convertirlos en conocimiento accionable. El modelo resulta transferible tanto a infraestructuras críticas como a industrias que enfrentan desafíos de integración, eficiencia operativa y toma de decisiones.