Leterago Ecuador definió su estrategia tecnológica 2026 con prioridades en ciberseguridad, adopción de nube y modelos de inteligencia artificial aplicados a logística e inventarios, con el objetivo de sostener continuidad operativa, optimizar costos y mejorar la experiencia del cliente.
La estrategia tecnológica de las empresas ecuatorianas para 2026 se está convirtiendo en una hoja de ruta marcada por productividad, competitividad y reducción de riesgos. Leterago Ecuador definió como prioridad la incorporación de herramientas para fortalecer el servicio al cliente, sostener la continuidad del negocio y optimizar costos operativos.
Víctor Tolcachier, Gerente de Tecnología, explica que tras alcanzar la certificación ISO 27001 con Bureau Veritas, la organización avanzará este año hacia la capacitación en ISO 22301, con el objetivo de elevar su Plan de Continuidad del Negocio a un estándar internacional. En paralelo, la compañía proyecta adoptar servicios en la nube, una iniciativa que —según su planificación— tendrá impacto estratégico a partir de 2027.
Tres prioridades para 2026: ciberseguridad, cloud e IA
Dentro del plan 2026, las prioridades se agrupan en tres líneas: ciberseguridad, aceleración de la adopción de servicios cloud, y desarrollo de modelos basados en inteligencia artificial aplicados a experiencia del cliente y eficiencia de costos.
Tolcachier sostiene que la IA dejará de ser una herramienta de apoyo para convertirse en una capacidad estructural del negocio, particularmente en ámbitos como predicción de demanda, optimización de inventarios y gestión de compras. “Aunque en el pasado implementamos un modelo de pedidos sugeridos con resultados positivos, pero con costos elevados, seguimos convencidos de que la IA tiene un impacto tangible en la eficiencia operativa y en la experiencia del cliente”, señala. En su visión, esta integración permitiría convertir la gestión de la cadena de suministro en una ventaja competitiva sostenida.
El gerente de Tecnología de Leterago también identifica a la nube como una pieza determinante para escalar capacidades y sostener resiliencia. “Si bien históricamente hemos defendido un modelo privado/híbrido por control de costos, hoy reconocemos que la nube pública será cada vez más relevante en nuestra arquitectura”, indica.
La estrategia apunta a mantener un equilibrio y aprovechar la flexibilidad e innovación del cloud público, sin perder el control y las condiciones de seguridad que ofrece el esquema privado e híbrido.
Añade que cada planificación exige que el CIO gestione la tecnología asumiendo riesgos calculados. “En innovación los resultados nunca están garantizados, y no hacer nada también implica un riesgo”, agrega. Sin embargo, enfatiza que estas apuestas deben ejecutarse bajo un marco de gobernanza y con respaldo directivo, particularmente para definir niveles aceptables de pérdida y aprendizaje.
Tolcachier considera que las decisiones tecnológicas actuales marcarán el desempeño competitivo de los próximos dos años. En esa ruta, la organización evalúa iniciativas como IA aplicada a logística, IoT como fuente de datos confiables para decisiones estratégicas, y copilotos digitales para tareas administrativas. También exploran con proveedores el uso de IA para reconocimiento de productos, una innovación que todavía enfrenta retos frente a los lectores tradicionales de código de barras, pero que podría redefinir procesos dentro de la cadena de suministro.