Las cadenas de suministro y la industria logística global atraviesan cambios estructurales en 2026, impulsados por la incorporación de nuevas tecnologías, prioridades orientadas a la resiliencia y una mayor presión por eficiencia operativa. La logística dejó de verse como una función táctica para posicionarse como un componente estratégico para la competitividad de empresas, gobiernos y economías emergentes.
De acuerdo con el reporte Future of Delivery & Logistics Trends 2026, el sector integra de forma creciente soluciones basadas en inteligencia artificial (IA) para optimizar procesos centrales. El estudio señala que las compañías que han adoptado estas tecnologías registran hasta 27% de reducción en tiempos de procesamiento de órdenes y un incremento de 25% en la productividad laboral, aun cuando muchos de estos proyectos se encuentran en etapas tempranas de madurez tecnológica.
A escala global, el mercado de cadena de suministro digital mantiene una trayectoria de expansión sostenida. Las proyecciones apuntan a un crecimiento significativo durante la década, a medida que empresas y operadores migran hacia sistemas inteligentes y automatizados para la gestión de demanda, rutas y eficiencias operativas.
En América Latina, la logística de última milla muestra un dinamismo particular, asociado al crecimiento del comercio electrónico y a la urbanización. Las estimaciones del mercado de entregas anticipan valores multimillonarios, con niveles de adopción de entregas rápidas superiores al 50% y cerca del 78% de consumidores utilizando servicios de entrega a domicilio de forma regular.
En paralelo, la sostenibilidad gana peso en la agenda del sector. Diego Ramírez, gerente de Supply Chain de Schryver Logistics, destacó que la sostenibilidad en la logística hacia 2026 ha dejado de ser un valor agregado para convertirse en un requisito indispensable, marcando el rumbo de las decisiones estratégicas y la evolución operativa del sector.
Ecuador también avanza en desarrollos de infraestructura alineados con estas tendencias. Uno de los proyectos es el Centro Logístico Itulpark, concebido como un parque logístico de 15 hectáreas que incluye cuatro naves de aproximadamente 20.000 m² cada una, con distribución modular para operaciones industriales y de almacenamiento. La propuesta contempla espacios de consolidación y distribución bajo estándares internacionales, con el objetivo de reducir tiempos de almacenamiento y fortalecer la competitividad de exportadores e importadores.
El papel de este tipo de infraestructura fue parte de un encuentro especializado sobre logística y comercio que reunió a representantes de las cámaras Española, Italiana y Alemana. En ese espacio se analizaron tendencias globales, competitividad regional y el impacto de las plataformas logísticas en el desarrollo económico.
Rafael Arcos, gerente general de Itulpark, resumió esta visión al señalar que “invertir en logística es invertir en desarrollo”, al destacar el efecto que las mejoras en eficiencia tienen sobre la competitividad empresarial y la capacidad de un país para atraer nuevas oportunidades.