“Quería hacer que las cosas sucedan y no solo verlas desde afuera”

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Jorge Romero inicia su jornada muy temprano. Lo primero que hace es revisar si tiene algún correo pendiente de la noche anterior. Luego sale a caminar con su perro, regresa a casa y entra a la cocina. “Soy quien prepara el desayuno todos los días porque soy el primero en levantarme”, dice. Mientras cocina, escucha podcasts sobre tecnología, transformación digital y negocio. Esa es su rutina inicial antes de su jornada diaria: un balance intencional entre reflexión, actividad y aprendizaje continuo.

Su relación con la tecnología empezó a los 9 años, cuando dañó el computador que su padre había comprado para la familia. En lugar de llevarlo a reparar, su papá le pidió que lo arreglara. “Me atrajo desde muy pequeño la idea de poder resolver problemas complejos”, recuerda. A partir de ahí, la computación y la programación se convirtieron en herramientas para aplicar lógica, creatividad y encontrar soluciones. Sus padres siempre buscaron la manera de sacar lo mejor de él y darle buenos ejemplos para que pueda alcanzar sus sueños.

La ingeniería en sistemas le permitió desarrollar un pensamiento sistémico que hoy aplica en su trabajo diario. Identificar causas raíz, diseñar soluciones escalables y convertir necesidades difusas en productos, procesos y plataformas concretas forman parte de su manera de abordar los problemas. “La programación siempre me llamó mucho la atención, no por la tecnología en sí, sino por su capacidad de resolver problemas y amplificar resultados”, explica.

Empezó a trabajar a muy temprana edad mientras cursaba su formación universitaria, siendo muy joven tuvo que relacionarse con gente de diferentes culturas organizacionales y mayores a él “El reto más grande fue el tema cultural, entender otras formas de pensar y relacionarme con personas distintas”, señala. En lo académico, respondió muy bien gracias a las bases adquiridas desde la escuela y el colegio, pero también a su disciplina como estudiante, ya que siempre mantuvo un alto rendimiento. En lo personal, señala que la experiencia fortaleció sus capacidades de comunicación y socialización.

Inició su carrera profesional en PwC, una firma de las Big Four. Allí trabajó en consultoría y auditoría de sistemas, una etapa que le permitió conocer de cerca distintos sectores económicos y estructuras organizacionales. “Aprendes de diferentes giros de negocio y a entender las problemáticas desde una óptica consultiva”, comenta.

Su ingreso a Reybanpac se dio desde el área de auditoría de sistemas. Durante varios años conoció los distintos negocios del grupo y sus procesos. “Más que buscar una observación, trataba de ver cómo las cosas podían mejorar”, explica. Ya desde entonces, su enfoque no era solo detectar problemas sino diseñar soluciones con impacto medible.

Recuerda que se le presentó una oportunidad que marcaría su trayectoria. Asumió una gerencia de proyectos dentro de la Unidad de Negocio de Banano. “Quería hacer que las cosas sucedan y no solo verlas desde afuera”, dice. Estar en campo, visitar operaciones y conversar directamente con las personas le permitió entender las necesidades del negocio desde otra perspectiva: la del impacto real en la operación, no solo desde un escritorio corporativo.

Tras esa experiencia, regresó al corporativo con una visión transformada. Luego de más de una década de trayectoria y aprendizaje dentro de la organización, actualmente Jorge Romero se desempeña como Gerente Corporativo de Tecnología y Transformación Digital de Reybanpac, liderando un gran equipo de trabajo que atienden todas las unidades de negocio del Grupo.

En este proceso, parte importante de su aprendizaje proviene del contacto directo con los directivos que lideran la organización. “He tenido la fortuna de tener jefes extraordinarios”, afirma. “De ellos aprendí a traducir la complejidad técnica en oportunidades de negocio, a pensar en negocio antes que en tecnología”, explica.

También incorporó una forma de liderar equipos basada en el respeto, la confianza y la exigencia constructiva. “Formar líderes, no dependientes; delegar con contexto, exigir con respeto y acompañar con confianza”, resume. Otro aspecto que destaca como aprendizaje es que hay que “decidir con datos, pero ejecutar con carácter, porque el análisis siempre debe desembocar en resultados y en acción”.

Romero se describe como un líder cercano. Busca enseñar con el ejemplo, escuchar a su equipo y tomar decisiones de manera objetiva basadas en análisis y datos. “Me gusta tener indicadores para no tomar decisiones subjetivas”, explica. Se involucra en los problemas cuando es necesario, celebra los logros del equipo y asume los errores.

Ese aprendizaje y visión es algo que hoy intenta trasladar a su equipo. “La gran oportunidad que yo tuve de crecer acá siempre trato de compartirla con mi equipo para que sea un ejemplo de algo que ellos también pueden hacer”. Eso incluye crear una cultura donde el pensamiento crítico es bienvenido. “No quiero equipos que digan a todo ‘sí’, quiero equipos con diferentes formas de pensar y observar las cosas, eso enriquece las perspectivas”, afirma.

El punto de quiebre

La pandemia representó un antes y un después. En una organización con una fuerte cultura de presencialidad, la urgencia obligó a acelerar decisiones e implementar soluciones en poco tiempo. “Logramos en tiempo récord hacer implementaciones que antes veíamos lejanas”, recuerda.

De esa experiencia confirmó la idea de que “La tecnología por sí sola no transforma nada. La transformación la hacen las personas que usan la tecnología, con un propósito claro”. Para Romero, liderar tecnología implica gobernanza, datos y arquitectura, pero, sobre todo, entender las necesidades del negocio. “Si no entiendo el negocio, no estoy aportando valor. Mi rol no es implementar sistemas, es orquestar capacidades que habiliten productividad, eficiencia, escalabilidad y toma de decisiones”, afirma.

Más allá del trabajo

Fuera de la oficina, reconoce que el equilibrio sigue siendo un desafío y existen muchas oportunidades de mejora. Procura reservar espacios para su familia: conversar sin pantallas, ir al cine o al teatro con su pareja, hacer deporte y cocinar juntos. Cada mañana prepara el desayuno y hay un plato que domina: el tigrillo zarumeño que ha logrado prepararlo casi a la perfección. “Mi papá es de Zaruma y algo que siempre me ha

encantado es el tigrillo. Mi abuela, cada vez que la visito, siempre me tiene un plato listo. Entonces he logrado mantener ese legado familiar”, dice con orgullo.

La lectura ocupa un lugar importante en su rutina, especialmente libros sobre inteligencia artificial aplicada al negocio y toma de decisiones. También disfruta películas, documentales y series. “Años atrás cuando era joven, Matrix me marcó mucho”, recuerda.

En sus lecturas recientes, Jorge Romero se ha concentrado en libros que abordan la inteligencia artificial desde una aplicación práctica al negocio. Uno de los autores que menciona es Ethan Mollick, cuyo libro “Co-inteligencia: vivir y trabajar con IA” destaca por su enfoque accionable. “Me gusta porque aterriza la inteligencia artificial a la realidad y la plantea como un copiloto para el trabajo diario”, comenta.

También a David de Cremer y su libro “El líder experto en IA: Nueve maneras de recuperar el control y hacer que la IA funcione”. De esta obra valora que se aleje del discurso de moda y se centre en temas de adopción, gobernanza y toma de decisiones ejecutivas. “Es un enfoque más orientado a cómo usar la inteligencia artificial para decidir y gestionar mejor”, explica.

En lo profesional, su objetivo es seguir posicionando al área de tecnología como un aliado del negocio. “Que no nos vean solo como el área que provee soluciones, sino como un socio estratégico”, señala. Su meta es construir capacidades que perduren: plataformas, datos, procesos y cultura de transformación que hagan a la empresa más resiliente y competitiva. En lo personal, sueña con viajar con toda su familia, incluidos sus padres, y compartir tiempo lejos del ritmo cotidiano. Mantener ese balance intencional entre excelencia profesional y vida personal es, quizás, su proyecto más importante.

Datos de interés:

Pasatiempos: Leer libros de tecnología y transformación digital, escuchar podcasts especializados, ir al cine y ver documentales en familia.

Lectura recomendada: Co-Intelligence: Living and Working with AI” de Ethan Mollick, The AI-Savvy Leader: Nine Ways to Take Back Control and Make AI Work” de David De Cremer

Hitos profesionales

2022 a actualidad: Gerente Corporativo de Tecnología y Transformación Digital

2019 a 2022 Gerente de Planeación y Desarrollo IT

2019 a 2019 Gerente de proyectos Unidad de Banano

2017 a 2019: Jefe de Auditoría de Sistemas en Reybanpac

2012 a 2017 Consultor Senior IT en Reybanpac

2010 a 2012 Consultor Senior de IT en PwC Ecuador