La AI ayuda a detectar y anticiparse a delitos cibernéticos.

Share

Con el pasar de los años el mundo digital se ha convertido en un aliado indiscutible para las empresas de todo el mundo, ya que les ha permitido entre otras cosas, llegar a otras audiencias, simplificar procesos de logística e integrar métodos de pago mucho más eficientes, seguros y rápidos. Kushki, la empresa que conecta a Latinoamérica con los pagos reportó que, Ecuador mueve más 3.000 millones de dólares en transacciones de comercio electrónico, lo equivalente al 3% del PIB nacional, presentando un crecimiento del 22% al finalizar el 2022.

De acuerdo con el Banco Central del Ecuador (BCE) en los últimos tres años el país registró un crecimiento importante en pagos digitales. En 2022 el número de transacciones electrónicas fue seis veces mayor comparado al número registrado en 2019. Además, hubo un incremento de 116% en el número de operaciones y de 51% en el monto con respecto a 2019.

Con el inminente crecimiento del ecommerce, la Inteligencia Artificial (IA) ha tomado una relevancia importante al tener diferentes áreas de implementación que van desde la automatización de algunos procesos, mejorar el servicio al cliente y por supuesto, el procesamiento de los pagos. El crecimiento de este segmento ha creado varias necesidades en los comercios electrónicos; por ejemplo, tomar medidas para prevenir las estafas se ha convertido en un tema muy importante, especialmente si se considera que de 2020 a 2022 se registraron cerca de 3.183 delitos informáticos en Ecuador, de acuerdo con un informe estadístico de la Unidad de Ciberdelitos de la Policía.

Con la ayuda de las herramientas que brinda la IA, los comercios han logrado detectar y anticiparse a delitos cibernéticos, mejorando la experiencia del cliente y la reputación de su marca. En ese sentido, Kushki revela algunas ventajas que ha traído la IA en lo que respecta a la seguridad en los pagos digitales:

  • Detección de fraude: La AI analiza grandes cantidades de datos y patrones de comportamiento para identificar transacciones sospechosas, utilizando algoritmos avanzados de aprendizaje automático, que pueden pasar desapercibidos por los sistemas tradicionales de detección de fraude.
  • Biometría: A través del reconocimiento facial y el reconocimiento de huellas dactilares, procesos como los pagos digitales son mucho más seguros, ya que son datos exclusivos de cada persona muy difíciles de falsificar.
  • Reducir los falsos positivos: Estos sistemas pueden ayudar a reducir la cantidad de falsos positivos mejorando la precisión en la identificación de transacciones legítimas y minimizando las interrupciones innecesarias o bloqueos de transacciones viables.
  • Protección de ciberataques: Estas acciones fraudulentas se pueden detectar y prevenir con la ayuda de la IA al monitorear el tráfico y los patrones de actividad, la IA puede detectar actividades sospechosas o maliciosas y tomar medidas preventivas para proteger la seguridad de sus datos y transacciones.

La población ecuatoriana tiene una alta fidelidad hacía los bancos y entidades financieras tradicionales, siendo el puente principal del incremento en los pagos digitales. Evidentemente, el comercio electrónico no tiene marcha atrás y va de la mano con la inclusión financiera, por eso es importante que los comercios hagan uso de las nuevas tecnologías para que le ofrezcan a los usuarios las mejores soluciones en el procesamiento de sus pagos.